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Martes , 19.06.2018 / 04:25 Hoy

Viesca incomunicada tras desborde del río Aguanaval

Lo que ocurrió en julio de 1976 y se plasmaron en las páginas de La Opinión. El panista José González decía en Torreón que Luis Echeverría iba a dejar arruinado al país.

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Cecilia Rojas

El panista José González decía en Torreón que Luis Echeverría iba a dejar arruinado al país. Fue un auténtico pitoniso. Entre los posibles factores, señaló la gran deuda que adquirió Echeverría, sus lujos, regalitos varios a Pinochet en Chile.

Y venían cosas peores, por que para no variar, ganó el PRI en las elecciones y quedó López Portillo.

Volados en Torreón por que ya iba en marcha la Zona Industrial. Era un decir por que se anunciaba una inversión de siete millones de pesos para urbanización. Lo demás como fuera.

América del Sur en llamas. Perú en crisis total por las protestas de los ciudadanos ante el aumento de precios. En Argentina, una bomba mató a 25 policías y dejó a 35 graves, estaban comiendo en la inexpugnable comandancia.

Fue el año del Bicentenario de la Independencia gringa y pues el jolgorio estuvo bueno. Nixon no lo pudo gozar, por que seguía revolcado en el fango del Watergate y hasta lo corrieron del colegio de abogados de allá del otro lado.[OBJECT]

Montreal era la sede de las Olimpiadas y en Canadá no querían a los chinos comunistas. El COI señaló que el único antecedente de algo similar había pasado en 1936, en Alemania, con Hitler al mando.

Ahí no acabó el escándalo: países africanos se salieron del desfile de inauguración, en protesta por que Nueva Zelanda participaba y era un gran segregador racial. Hasta terroristas llegaron y ganaron oro. Rusia también la hizo de jamón.

Fueron los juegos de las mermas. La princesa Ana, hija de Isabel II participó en Hipismo, que no es lo mismo que hippismo pero no pudo se dijo que nada más había ido a pasear y tan fea la pobre pero elegante.

México como siempre, le pasó lo que a la princesa, salvo honrosas excepciones.

Juan Carlos ya instalado en la monarquía española tuvo un auténtico tronido de cohete en las manos. No sólo la gente estaba en severa crisis, sino que todos se quejaban, hasta los carteros tuvieron huelga y el caos se desató.

Llovió en aquel verano, unos decían que las cosechas se habían salvado, pero los campesinos reportaron severos daños, aunque eso sí, fueron reportes en diversas partes de La Laguna por que aquí rara vez llueve parejo. En el país, muchas inundaciones, sobre todo en el centro.

Se desbordó el Aguanaval y Viesca y pueblos circunvecinos quedaron incomunicados del todo. En Tampico, el río Pánuco hizo lo mismo. En ambos lugares reinó la desolación. Aguada pero desolación.




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