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Miércoles , 17.10.2018 / 22:12 Hoy

Viajar en la jubilación

Los vacacionistas audaces y de edad mayor buscan destinos cada vez más remotos.
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“Que nos detuviera el ejército chino fue bastante escalofriante”, dice Bill Marr-Johnson con una sonrisa. “Nos topamos con un ejercicio militar, los tanques retumbaban de arriba a abajo, los cañones de campaña atacaban. Nos detuvieron tres horas. Estábamos nerviosos porque no teníamos idea de cómo iban a tratarnos”.

Eso ocurrió en un viaje por el Tíbet, donde se quedaron en una mezcla de hoteles y paradas para camioneros con camas de metal en dormitorios con piso de concreto. “Estaban bien”, dice, “el único problema eran las letrinas, que nunca se limpiaban”. Sus otras expediciones recientes incluyen viajes a Vietnam, Azerbaiyán, Abjasia (el aspirante a estado autónomo entre Rusia y Georgia), el Desierto Taklamakan de China y muchos de los “Stans” (como se conoce a los países de Asia central cuyo nombre termina en “stan”, por ejemplo, Kazajistán o Tayikistán).

  • El Desierto Taklamakan de China.

Son el tipo de destinos e historias de viajeros que a cualquier estudiante en un año sabático le gustaría contar, pero Marr-Johnson no está a punto de entrar a la universidad, tiene 72 años.

Para su próximo viaje, el perito tasador jubilado de Clapham, al sudoeste de Londres, visitará Papúa Nueva Guinea, viajará en bote hacia zonas tribales. Después, Jerusalén, Omán y el norte del Cáucaso. “La moraleja es: hazlo mientras puedas”.

Si bien antes viajar durante la jubilación significaba tomar cruceros, jugar golf, viajes culturales de fin de semana y escapadas a la playa durante el invierno, en los últimos años aumentó la demanda por los viajes exóticos y de aventuras.

“Realmente nos dimos cuenta en los últimos cinco o siete años”, dice Jonny Bealby, fundador del operador turístico Wild Frontiers, con quien Marr-Johnson viaja a menudo.

“Si vas a las ferias de viajes puedes ver el mismo grupo demográfico. Los baby boomers vieron a sus hijos regresar de sus años sabáticos y aventuras, y piensan ‘esperen un momento, nunca tuvimos la oportunidad de hacer eso’. A menos que estuvieras en el sendero hippie, la vida en la década de 1970 era bastante seria, tenías que empezar y tener una carrera. Ahora ya ganaron su dinero, ya pagaron sus hipotecas, los hijos se fueron de casa, sus pensiones son decentes, y las quieren gastar en experiencias”.

El año pasado, Bealby encabezó un grupo de senderismo a lo largo del paso de 4,100 metros de Kirguistán, entre el que se encontraba un miembro del grupo de 74 años “y distaba mucho de ser el más lento, ni siquiera cerca”.

Wild Frontiers también llevó recientemente a un hombre de 74 años al campamento base de K2 en Pakistán. En octubre del año pasado, un viaje maratónico de un mes alrededor de Kanchenjunga, la tercera montaña más alta del mundo, que organizó Jagged Globe, otra compañía especializada en viajes, incluyó un excursionista de 75 años, otro de 74 y una edad promedio de 65 años. Antarctic Logistics and Expeditions ya llevó turistas de 90 años al Polo Sur.

  • Kanchenjunga, la tercera montaña más alta del mundo.

El efecto es aún más pronunciado en América del Norte, donde Norman Howe, director ejecutivo de Butterfield & Robinson, con sede en Toronto, considera que creará “los elementos de un crecimiento enorme y sostenido de los viajes activos de lujo”.

Las vacaciones anuales de los empleados en EU y Canadá suelen ser mucho menores que en otros lugares, lo que significa que muchos viajes más grandes y de aventuras solamente se pueden realizar después de la jubilación.

George Butterfield, fundador de la compañía, todavía viaja mucho a sus 78 años, y el año pasado Butterfield & Robinson llevó a un hombre de 92 años a un viaje de caminata y bicicleta en Japón. Las bicicletas eléctricas ayudaron a Butterfield y otros especialistas en ciclismo a extender el rango de edad de los clientes, al igual que una mejor higiene, salud y seguridad eliminaron gran parte del temor a viajar a los países en desarrollo.

También hay otros factores que facilitan la actividad. En muchas regiones, el aumento de los vuelos nacionales de bajo costo eliminó la necesidad de hacer largos viajes en autobús. Y los que viajan por tierra en la legendaria carretera Karakoram entre Pakistán y China, por ejemplo, se encuentran con que la superficie de la carretera mejoró mucho.

El alcance de las comunicaciones móviles significa que los viajeros nunca deben temer estar fuera de contacto con la familia en casa. Y el acceso más fácil a los seguros de viaje también ayudó, por lo general, ahora están fácilmente disponibles para las personas menores de 75 años, y más allá de eso por una prima más alta y con más condiciones.

Sin embargo, el factor más importante es el crecimiento en el número de operadores turísticos de aventura y la variedad de viajes que ofrecen. Unirse a un grupo de otros viajeros, con un guía para garantizar la seguridad y una logística fluida, es mucho más fácil que planear un viaje de forma independiente, lo que a su vez anima a los viajeros a probar destinos cada vez más exóticos.

“El año pasado, fui a una feria de viajes y encontré al menos media docena de compañías que ofrecían recorridos al norte de Afganistán”, dice Marr-Johnson. "E incluso si tomas un folleto de Saga, hacen algunos viajes bastante interesantes”.

Entonces, ¿cómo se sentiría Marr-Johnson en un agradable crucero a las Islas Canarias? Responde de forma rápida y firme: “Todavía no”.


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