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Jueves , 18.10.2018 / 19:49 Hoy

Tragedia en 'fino' prostíbulo de Torreón

La Opinión publicó el 29 de octubre de 1918 un Mayor del Ejército murió baleado en la casa de asignación de Consuelo Herrera.

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Por entonces, según todo parece indicar, había finos prostíbulos en Torreón y además ahí pasaba cada tragedia, que bueno. La de aquel fin de mes, estuvo protagonizada por el cadáver de un Mayor del Ejército.

Ni modo de preguntar qué andaba haciendo ahí. Pero el encabezado tenía frases bien bonitas, como: "Hubo un verdadero zafarrancho a balazos entre militares, heteras (que tal vez sea hetairas) e impenitentes trasnochadores de la "Juventud Doarda" de esta población". Zaz.

Todo pasó en la llamada casa de asignación de Consuelo Herrera, que estaba en la Ramón Corona, a donde iban muchas personas conocidas y hasta desconocidas. Pero las conocidas eran las que hacían el chisme sabroso entre los laguneros.

La cosa sucedió la madrugada del 27 y rápidamente, los audaces reporteros de La Opinión se fueron a la casa de asignación a ver que pasó y nada más. Resultó que un Mayor de apellido Córdoba fue el muerto.[OBJECT]

El militar le agarró ojeriza a un local que a la moda borracha se le cayó encima y en esa misma moda, se agarraron a balazos, con tan mala suerte para el soldado que el borrachito tuvo mejor puntería. El creminal dijo que se consideraba inocente por estar defendiendo su vida.

Muy a propósito, había un llamado a la policía por parte de los ciudadanos, porque en la casa 15 de la calle Rodríguez, se juntaban dos veces a la semana, al menos, un grupo de diez hombres y respectivas mujeres de la vida alegre, que armaban mucho escándalo.

Al pobre de Erich Ludendorff le echaron la culpa de la derrota de los teutones, sin embargo, la noticia fue recibida con sorpresa en los altos círculos políticos germánicos.

El gabinete austriaco requería al eminente profesor Lamarche para integrarse con ellos. Pero Lamarche quería que Austria firmara con los aliados una paz alternativa. Cosa que el rey Carlos se negaba a aceptar, mas que nada por que había quedado muy formal con el káiser Guillermo II de no andar haciendo eso.

Iban a cumplirse cuatro años de guerra que habían parecido mil, y de alguna forma fueron mil acumulados en conocimiento y tecnología humanas. En el fondo sin embargo, el humano era fiel a su naturaleza oscura, tal como aún lo somos.

Muy coqueto este anuncio de la Abastecedora de Agua de Torreón, donde se decía que ya no iban a haber cobradores y anunciaba sus horarios para recibir pagos.

Ya muchos saboreaban la paz desde sus oficinas de negociaciones, pero en el campo seguía ruda la muerte. Austriacos atacaron a los italianos en el monte Grapha, en una sangrienta lucha.

Se usaban a veces castigos muy feos contra los niños. Por haber sentado a su sobrinito de tan solo seis años en un brasero, fue detenida una mujer llamada María P. en Gómez Palacio.





dcr

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