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Miércoles , 18.07.2018 / 23:38 Hoy

El regreso a clases de los finalistas de MasterChef Junior México

Alana, la ganadora, y los dos finalistas, Yoel y Efaniz, se convirtieron en las estrellas del programa más visto del país. ¿Cómo será el regreso a la escuela de estos famosos chefs?

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Laura Escamilla Soto

"Cualquiera puede cocinar”, dice el Chef Gusteau en la famosa película de Pixar Ratatouille. Y probablemente ese es uno de los ingredientes secretos del éxito de los realities gastronómicos que buscan sacar al chef que muchos llevan dentro, inclusive si miden menos de 1.50 y estudian la primaria.

MasterChef Junior es la versión para niños de la franquicia televisiva MasterChef, que ha logrado llegar a más de 15 países alrededor del mundo, y recientemente lo tuvimos en México para demostrar que no existe una edad para aprender a cocinar, simplemente se necesita pasión, atención y una pizca de creatividad.

Entre risas, emoción, frutas, verduras, luces, abarrotes, filipinas y un montón de curiosos inició nuestra plática con la ganadora y los dos finalistas de MasterChef Junior México.


Alana Lliteras

Edad: 12 años

Nació en Guadalajara, pero vive en Mérida, Yucatán, porque sus papás buscaban una ciudad más tranquila para vivir. Su mamá le enseñó a cocinar, y cuando tiene tiempo libre busca recetas en internet.

Aunque su materia favorita en la escuela son las Ciencias Naturales, le tiene miedo a las lagartijas.

¿Cómo surgió tu gusto por cocinar?

A los ocho años, puse en mi casa un restaurante, agarré una hoja y empecé a hacer el menú de lo que sabía preparar, entonces lo pegué en mi refrigerador y se lo di a mis papás y a mi hermano; les dije que cuando quisieran comer, pues que me pidieran. Yo les preparaba lo que fuera por cinco pesos.

Después me empezó a gustar tanto que ni siquiera les cobraba. Ya todo el tiempo cocinaba para ellos. Arreglaba el comedor como si fuera restaurante.

¿Y cómo haces para que tus amigos no te vean como la ganadora de MasterChef Junior México?

Cuando estoy con mis amigos no soy “la de MasterChef”, soy la de antes. Platico igual, sigo siendo la misma. Sí me hacen preguntas del programa, pero no cambia nada mi amistad.

¿Hay algún maestro en tu escuela que haya sido tu favorito?

La maestra de cuarto de primaria me cae muy bien, luego me volvió a tocar en sexto. Se llama Mercy, es cariñosa y comprensiva.

¿Con cuál de los tres chefs te gustaría trabajar?

Escogería al chef Benito porque me gusta mucho su forma de trabajar y su sazón.

¿Pensaste que ibas a ganar?

Jamás me lo imaginé. Me acuerdo en el casting cuando me dijeron que pasé, le conté a mis amigas y todas me decían “seguro vas a ganar”. Yo en los retos de eliminación siempre decía “este lo paso, este lo paso”, pero nunca me imaginé ganar.

¿Quisieras seguir la carrera de chef?

Sí, porque me gusta muchísimo cocinar, y no lo veo como un trabajo. Sí es muy pesado porque no tienes días libres, los fines de semana tampoco, y los días de fiesta es cuando más trabajas; no puedes estar con tu familia. Pero deja de ser tan pesado porque realmente te gusta. Quiero ser una chef reconocida y poner mi restaurante.

Si pudieras inventar un utensilio de cocina, ¿cuál sería?

Sería algo para medir la sal y saber que está en el punto perfecto. Lo llamaría “Saltómetro”.




Yoel Navarro

Edad: 13 años.

Nació en Guadalajara, pero vive en Usmajac, Jalisco. Trabaja para ayudar en casa; lo hace en un restaurante, donde prepara hamburguesas y comida japonesa.

Hizo una rifa para juntar dinero e ir al casting nacional de MasterChef Junior México.

Sus hobbies son jugar futbol, voleibol y andar en bici. Sabe mucho acerca de pastas y cocina internacional.

¿Cómo surgió tu gusto por cocinar?

A mí me enseñó a cocinar mi mamá; un primo que es chef y vive en la Ciudad de México; mis dos abuelitas, y también aprendí en un restaurante de sushi. Siempre me gustó mezclar cosas, un día me metí a la cocina y combiné harina, masa, huevos y aceite de oliva, pero cuando mi mamá vio lo que estaba haciendo me dijo “no hagas eso, mejor ven y ayúdame a hacer sopitos”. Ahí fue cuando me empezó a gustar la cocina.

¿Cómo le haces para que tus amigos no te vean como “el que salió” en MasterChef Junior México?

Siempre me llevé bien con mis amigos, y nunca tratamos el tema de MasterChef. O sea, no lo relacionamos con nuestra amistad, sí hay algunas preguntas acerca de cuándo fui a grabar, pero entre amigos, no hay conflictos.

¿Cuál es tu materia favorita?

Siempre me ha gustado la ciencia física.

¿Hay algún maestro en tu escuela que haya sido tu favorito?

Estaba en una escuela en donde el primer y segundo año me la pasé bien. Me tocó una maestra muy buena. También mi maestro de ciencias, que me apoya mucho, y como me gusta la ciencia, nos llevamos bien.

¿Con cuál de los tres chefs te gustaría trabajar?

Yo quisiera trabajar con el chef Benito, pero el chef Herrera y la chef Bety tienen una sabiduría en la cocina que me encanta.

¿Quisieras seguir la carrera de chef?

Sí, voy a estudiar gastronomía porque quiero ser un chef reconocido. También quiero tener mi propio restaurante; sería una “garnachería” con platillos exóticos mexicanos.

Si pudieras inventar un utensilio de cocina, ¿cuál sería?

Yo quisiera uno que combinara los sabores, como una báscula, que en a un lado pusiera vino tinto y del otro lado otra cosa, y te dijera cómo lo puedes fusionar. Lo llamaría “Fusionómetro”.

¿Qué significó estar en MasterChef Junior México?

La mejor experiencia de mi vida, y que jamás se me va a olvidar. Es un reto más que ya cumplí.




Efaniz Gutiérrez

Edad: 11 años.

Nació en Campeche, pero vive en Loma Angosta, Veracruz. El poblado donde vive es uno de los principales exportadores de limón persa.

Su especialidad en la cocina son los huaraches, las picaditas y los plátanos rellenos de queso. De pequeña le regalaron trastes de barro, eso la inspiró a cocinar y lo hace desde los siete años; aprendió de su abuela materna y de sus padres.

Su papá es ingeniero naval y su mamá agricultora y pedagoga. Sus hobbies son jugar futbol y béisbol. Tiene una amplia colección de diademas con moño y las usa todos los días.

¿Cómo surgió tu gusto por cocinar?

Mi gusto por la cocina nació desde muy pequeña, como desde los cuatro años, porque veía a mi abuelita cómo cocinaba en el brasero. Ella me compró trastes de barro y un metate chiquito, también de barro. Yo cortaba las flores del jardín para hacer mi comida, si quería salsa verde, cortaba las flores verdes; si quería salsa roja, las flores rojas. Se enojaba y me decía “¿por qué cortas mis plantas?”. Yo le contestaba que a mí me gustaba cocinar, así que me empezó a dar ingredientes reales.

¿Quisieras seguir la carrera de chef?

Quiero estudiar gastronomía y ser una chef reconocida en otros países. Quiero poner mi propio restaurante, de hecho ya lo tengo casi listo, solo faltan unos detalles. Es un proyecto que tenemos mi papá y yo desde hace como dos años.

¿Cómo le haces para que tus amigos no te vean como “la que salió” en MasterChef Junior México?

Cuando estoy con mis compañeros o con mis primos, “no hablamos” de MasterChef, es como Efaniz la de antes, como si no hubiera pasado nada. En la escuela tengo mi vida normal.

¿Hay algún maestro en tu escuela que haya sido tu favorito?

Sí, la maestra Lady, es buena onda, es cariñosa, a veces un poco estricta, pero normal.

¿Con cuál de los tres chefs te gustaría trabajar?

Me gusta cómo trabajan el chef Benito, la chef Bety y el chef Herrera. Ojalá pudiera trabajar con los tres en un restaurante.

Si pudieras inventar un utensilio de cocina, ¿cuál sería?

Inventaría algo que me dijera si la comida está muy picosa o no.

¿Qué significó estar en MasterChef Junior México?

Fue la mejor escuela de vida que he tenido hasta ahora. Es un programa extraordinario en el que aprendí; crecí como persona, como compañera y como cocinera.

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