• Regístrate
Estás leyendo: Monarquía blindada
Comparte esta noticia
Viernes , 19.10.2018 / 06:43 Hoy

Monarquía blindada

Desde el principio de su mandato Felipe VI ha intentado hacer un esfuerzo en la transparencia de presupuestos

Publicidad
Publicidad

“...otorga la calificación de reservado a los planes de seguridad de instituciones y organismos públicos, así como a los planes de protección de todas aquellas personas sometidas a la misma y las plantillas de personas y de medios y de equipo de las Unidades.

Ello implica la restricción de la información solicitada, cuyo conocimiento o difusión por personas no autorizadas puede poner en riesgo tanto la seguridad de las personas objeto de protección como de los agentes encargados de la misma...” Esta es la respuesta oficial del Ministerio del Interior a la siguiente pregunta formulada por LOC a través del portal de transparencia, al que también está adscrita la Casa del rey: “¿Con qué presupuesto cuenta el Ministerio para sufragar la seguridad de la familia del rey?”. Pregunta sencilla, respuesta blindada. No se trataba de publicar los detalles de su protección, sólo el dinero que cuesta. Un dato que a día de hoy es secreto de Estado, aunque difícilmente pueda una simple cifra atentar contra la seguridad de la familia.

Durante este primer año de reinado, Felipe VI ha hecho un notable esfuerzo de transparencia, en especial comparándolo con la opacidad en la que se había movido la institución hasta el momento, y es de prever que seguirá por la misma senda. A final de año se darán a conocer por primera vez los regalos que reciben los monarcas, ya se sabe el sueldo que perciben, hay tres interventores del Estado supervisando las cuentas, se conocen los gastos que dedican a personal o el fondo de contingencia con el que cuentan. Pero sigue existiendo un reto que abarca a toda la estructura del Estado: conocer el auténtico presupuesto de la casa, dato que a día de hoy sólo es especulativo. Partidas millonarias, como la destinada a la seguridad de los miembros de la familia del rey, permanecen asignadas al presupuesto de los Ministerios de Defensa, Interior, Economía y Hacienda, Exteriores y Presidencia.

Del Ministerio de Hacienda, por ejemplo, depende el Parque Móvil del Estado. “Para la prestación de los servicios de automovilismo de representación a la Jefatura del Estado, así como para los servicios generales y ordinarios, este organismo destina, en el momento actual, un total de 44 vehículos y 60 conductores, recursos humanos y materiales que suponen, aproximadamente, un total de 7% del presupuesto ejecutado del Parque Móvil del Estado en cada ejercicio”. En cifras: 2 millones 900 mil 731 euros al año.

Del Ministerio de la Presidencia depende Patrimonio Nacional, responsable de los bienes de titularidad del Estado que proceden del legado de la corona española. Además, entre sus labores está la del “fundamental apoyo a la Jefatura del Estado para la alta representación que la Constitución y las leyes le atribuyen, así como la puesta a disposición de los ciudadanos del patrimonio histórico-artístico que gestiona a través de su uso con fines culturales, científicos y docentes”. La institución también sufraga los gastos que genera la organización de los actos oficiales. En total, su presupuesto supera los 120 millones de euros.

También al Ministerio de la Presidencia le corresponde el apoyo a la gestión administrativa de la Jefatura del Estado, es decir, pagar las nóminas de los funcionarios de la casa (los que están por debajo del staff público). Se trata de 136 trabajadores cuyos salarios se calculan en más de 6 millones de euros, aunque el gasto no se especifica en ninguna parte.

En los presupuestos del Ministerio de Defensa también existe una partida destinada a la casa del rey denominada “CRG 032 Cuarto Militar S.M. y Guardia Real”, aunque la cifra concreta del gasto que generan sus servicios a la Corona no se aclara. La Casa sólo paga el sueldo del jefe del Cuarto Militar, el vicealmirante Juan Ruiz Casas, pero el resto es cosa de Defensa. Además del jefe, el Cuarto Militar lo integran nueve ayudantes de campo (cuatro del Ejército de Tierra, dos de la Armada, dos del Ejército del Aire y uno de la Guardia Civil).

Por su parte, la Guardia Real la conforman más de mil 500 efectivos cuya misión es dar servicio al rey “y a los miembros de su real familia que lo determinen”. Personal que cuenta con su propio parque móvil, caballos a los que alimentar e infraestructuras asociadas.

Un dato curioso: la Guardia Real dispone de una unidad de sanidad que comprende el servicio médico, psicológico, odontológico, farmacéutico y veterinario que presta atención médica continuada a la familia real y al personal que trabaja en el Palacio de la Zarzuela, así como en los viajes oficiales al extranjero. En total, el presupuesto del Ministerio de Defensa destinado a la casa podría superar los 40 millones de euros.

Corresponde al Ministerio de Asuntos Exteriores y de Cooperación tanto “la preparación, coordinación y ejecución de los viajes oficiales de sus majestades al extranjero” como “las visitas de los jefes de Estado extranjeros”. En los viajes al exterior, no existe una partida presupuestaria única para atender estos gastos de la Jefatura del Estado. Dependiendo de la naturaleza de los mismos, se imputan a dietas, gastos de locomoción o a gastos protocolarios derivados de actos institucionales. Esto quiere decir que es prácticamente imposible saber el montante total.

En resumen, para conocer realmente el presupuesto de la casa, a los 7 millones 775 mil 40 euros destinados oficialmente a la labor de Felipe VI, habría que sumar al menos alguna de estas partidas, en consonancia con la tónica de otras monarquías europeas. ”Comparando con las demás, todavía hay mucho trabajo que hacer en España para crear un sistema transparente”, confirma a LOC Matthijs Herman. Profesor de Finanzas Públicas en la Universidad de Gante, el intelectual elabora anualmente un informe en el que analiza y compara los presupuestos de las ocho monarquías europeas, lo que le convierte en la voz más autorizada en este campo.

En base a este dossier, la más aventajada en cuestión de transparencia es sin duda la monarquía británica. Con un presupuesto cercano a los 49 millones de euros (equivale a 15% de los beneficios anuales de las propiedades públicas de Isabel II), la casa real británica elabora un informe anual en el que detalla hasta la extenuación todos y cada uno de sus gastos (hasta lo que invierten en bebidas o en cambiar la ropa de cama). Para más seguridad, este informe es revisado por un auditor externo y uno interno. De todas formas y aunque se trata de una cantidad muy generosa, tampoco refleja el gasto real que genera la monarquía. Al igual que en España, la partida en seguridad es responsabilidad del Estado. La postura británica en este sentido es fiel reflejo del esencial sentimiento monárquico de los ingleses: la protección de la reina es una prioridad del país.

Desde 2013, los belgas también han venido haciendo un especial esfuerzo de transparencia. En 2015, 36 millones de euros del erario público serán empleados para financiar la Jefatura del Estado. Aunque puede parecer una cifra muy alejada de los ocho ‘milloncejos’ de la española, tiene truco. En ese presupuesto se incluyen la partida de seguridad (15 millones), la del Ministerio de Defensa y la destinada al mantenimiento del patrimonio y los palacios de la Corona belga.

Sin ánimo de ser exhaustivos, en general, salvo monarquías como la monegasca o la de Liechtenstein, donde los límites entre el “reino” y la empresa familiar no siempre están claros, el resto de las monarquías están en un esfuerzo por ser más transparentes. Saben que es su asignatura pendiente tras siglos de oscuridad.

Queda prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta página, mismo que es propiedad de MILENIO DIARIO S.A. DE C.V.; su reproducción no autorizada constituye una infracción y un delito de conformidad con las leyes aplicables.