• Regístrate
Estás leyendo: Los sí y los no de los interiores
Comparte esta noticia
Viernes , 25.05.2018 / 18:32 Hoy

Los sí y los no de los interiores

La interiorista Mariangel Coghlan nos habla sobre algunos aspectos de los interiores reducidos.


1 / 2
Publicidad
Publicidad

María Caccini

Si hasta hace poco se pensaba que un espacio de dimensiones reducidas representaba un impedimento para tener una casa agradable y funcional, hoy en día el diseño de interiores se ha encargado de convertir esa creencia en mito urbano. Así nos los hace ver Mariangel Coghlan, quien asegura que este tipo de espacios cuentan con varias ventajas. No sólo en el aspecto personal, ya que fomentan la convivencia y la integración de los usuarios, sino también en el sentido de equipamiento pues requieren de menos elementos para amueblarlo y acondicionarlo.

Como sucede con cualquier tipo de proyecto, nos comenta la interiorista, previo al diseño de un espacio pequeño hay dos tipos de aspectos a considerar. Los primeros se refieren a las condiciones del lugar: sus dimensiones, entorno, iluminación. El segundo grupo involucra las necesidades y requerimientos de los usuarios: el número de habitantes, sus costumbres y estilo de vida. Es en este rubro, muchas veces el trabajo del diseñador implica ubicar al cliente en cuanto a las limitantes que del espacio. Si, por ejemplo, se trata de personas que suelen recibir invitados, es ilógico pensar en un comedor que de cabida a más de seis u ocho personas. Hay entonces que pensar en otro tipo de recursos. Una vez que todo esté bien definido, se procede a pensar y proponer alternativas.

Para Mariangel, una medida importante a seguir para dar la sensación de amplitud en un ambiente consiste en optar por espacios abiertos, integrados, que incluyen diferentes zonas, como la cocina. Hay que evitar cualquier tipo de divisiones; un tapete o un candil son recursos que pueden servir muy bien para dividir visualmente las diferentes áreas. Por supuesto que en el caso de baños y recámaras la intimidad dicta a que estas habitaciones cuenten con puertas.

En relación al color, el concepto de que el blanco o los colores claros son la opción cromática a elegir cuando la superficie es pequeña, no necesariamente es cierto. Según nos explica Mariangel, cuando los techos tienen la suficiente altura y la iluminación natural es abundante, un tono oscuro –inclusive negro o gris– puede dar mucha profundidad. Pero la única manera de enfrentarse al color, siempre es experimental: prueba y error; hay que vivirlo y sentirlo pues no todos lo perciben de la misma manera. Cada situación es única, las recetas no existen.

El tipo de muebles y el número de estos resulta básico para no restar espacio, física o visualmente, a un interior. Hay que optar por pocas piezas, sólo las necesarias, que sean de dimensiones pequeñas, diseño ligero, que tengan transparencias y que no tapen la visibilidad. Su distribución es igualmente importante, hay que evitar amontonamientos y procurar que haya la distancia suficiente entre estos.

Un aspecto que preocupa especialmente a los que habitan espacios reducidos es el orden, pues el desorden siempre va unido con la acumulación de cosas, el orden surge cuando solamente se tiene lo necesario, aquello que podemos almacenar, comenta Mariangel. En un espacio de este tipo, la conocida frase “un lugar para cada cosa y cada cosa en su lugar” es la regla a aplicar. He ahí otra ventaja de los espacios reducidos: evitan que acumulemos cosas innecesarias, concluye.

Queda prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta página, mismo que es propiedad de MILENIO DIARIO S.A. DE C.V.; su reproducción no autorizada constituye una infracción y un delito de conformidad con las leyes aplicables.