• Regístrate
Estás leyendo: Lo que dicen tus células
Comparte esta noticia
Lunes , 15.10.2018 / 06:58 Hoy

Lo que dicen tus células

La tecnología ha permitido que se puedan observar con mayor detalle y obtener de ellas información que ayude a encontrar el mejor tratamiento para enfermedades como el cáncer.

Publicidad
Publicidad

En los laboratorios del Instituto Nacional de Cancerología (INCan), que forma parte del Colegio Mexicano para la Investigación de Cáncer, hay microscopios de tecnología de punta que captan imágenes muy detalladas de las células que hasta hace pocos años ni siquiera se podrían imaginar, esas fotografías dan información importante que los investigadores utilizan para obtener datos relevantes en estudios contra el cáncer, ahí pueden explorar a fondo qué es lo que está causando el caos que puede desencadenar la enfermedad.

Una de las profesiones que más provecho saca de esta observación son los citogenetistas, que son quienes se dedican, dentro del campo de la genética, a estudiar la estructura y función de los cromosomas. Se trata de las estructuras donde se guarda toda nuestra información genética, esto es muy similar a lo que sería la organización de una biblioteca, imaginemos que los libreros serían los cromosomas que contienen a los libros que, en este caso, serían los genes, ordenados en su interior.


Una sana y otra enferma

Una célula sana tiene una determinada estructura, pero justo cuando aparece el cáncer esta se altera de diferentes maneras de acuerdo al tipo de cáncer que sea. Para poder analizar dichos cambios, se han creado metodologías que permiten marcar sitios de interés con flourescencia.

Cuando se divide una célula normal, los cromosomas deben repartirse para formar dos células, como se observa en la imagen 1, ahí vemos que una se divide en dos y, sin embargo, en la célula cancerosa —que es la de junto— se ve la división en tres por error.

Imagen 1: Células de cáncer cervical.

Para poder distinguir las proteínas y genes se usan marcadores fluorescentes, es decir, moléculas brillantes que se pegan a un objetivo de interés para hacerlo visible bajo el microscopio.

La señal verde, en la misma imagen 1, marca una proteína llamada tubulina, el componente principal de los microtúbulos que son los que conforman el esqueleto de la célula, y que se encarga de formar redes que separan los cromosomas. Mientras que la señal roja que se observa está marcando son los cromosomas, ahí también podemos ver las móleculas con flourescencia que se mencionaban, ellas son las grandes delatoras que permiten el estudio.

En la imagen, la primera célula muestra claramente que hay una división de más y en la segunda, donde predomina el rojo, la división celular se hizo de la manera adecuada, esto nos habla de que estamos ante una célula sana.


Así se ve lo sano

En la imagen 2, lo que vemos es el núcleo de una célula de médula ósea de un donador sano (marcado en azul). Esta célula fue procesada mediante la metodología de 3D-FISH (Hibridación in situ con fluorescencia tridimensional), eso significa que la célula está siendo analizada conservando su estructura original. Las nuevas tecnologías en microscopía permiten tener una apreciación mucho más completa y se pueden obtener más datos.

Imagen 2: Célula de médula ósea de un donador sano.

En esta imagen se observan dos marcas pequeñas verdes y dos en naranja dentro del núcleo, cada color corresponde a diferentes genes, la señal verde corresponde al gen BCR y la señal naranja al gen ABL.

Esto nos habla de que el investigador está ante una célula normal porque tiene dos copias de cada gen, que es lo adecuado, de manera que estas cuatro marcas dan la información de que esta célula está sana y puede ser donante sin peligro.


Un diagnóstico

En la tercera imagen observamos la fusión de los genes BCR y ABL, esos que ya habían aparecido en el donador sano, podemos darnos cuenta porque ahora vemos que dos de las cuatro marcas que se veían en la célula sana ahora están mezcladas. Siguiendo el ejemplo del principio, esto equivaldría a que dos libros de distintos libreros intercambiaran sus páginas y terminaran siendo ilegibles.

Imagen 3: Fusión de genes.

La señal naranja y la señal verde las localizan, y ahí podemos observar como se integran estos genes. Los ensayos como el 3D-FISH permiten comprobar si dos genes se encuentran fusionados en muestras de pacientes. En particular cuando aparece una fusión de genes, como los mostrados en esta imagen, es una característica que permite diagnosticar que una persona padece un tipo de leucemia, llamada leucemia mieloide crónica.

“Las células son los principales componentes de los seres vivos, si alguna de ellas falla, puede afectar a todo el organismo, por eso es muy importante estudiar enfermedades a nivel celular”, dice Diego Oliva Rico, miembro del Colegio Mexicano de Investigación para el Cáncer y uno de los responsables de la Unidad de Microscopía.


Los extremos de un cromosoma

Los extremos de los cromosomas, que podemos ver en la imagen 4, se llaman telómeros y se encuentran en una amplia gama de especies, desde seres humanos hasta organismos unicelulares. Los telómeros actúan como tapones que protegen las regiones internas de los cromosomas, es decir, ayudan a que la información que está perfectamente organizada en su centro no se salga de su sitio, y se desgastan un poco en cada ronda de replicación del ADN.


Imagen 4: Telómeros.

En esta imagen vemos un FISH (hibridación in situ con fluorescencia) que marca telómeros (los puedes distinguir porque son los puntos rojos). Lo que se muestra es la segunda fase de la división celular, conformada con los cromosomas de la línea celular K562 (las líneas celulares son modelos que se utilizan en investigación porque aportan muchos datos valiosos sobre cómo la estructura se ha modificado). En este caso, se trata de células derivadas de leucemia mieloide crónica. Además de los cromosomas, se observa un núcleo en interfase (una célula que no está en división celular), y también pueden verse señales rojas que corresponden a los telómeros de dichas células.


Tesoros del INCan

La Unidad de Microscopía se localiza en la Unidad de Investigación Biomédica del Instituto Nacional de Cancerología y fue inaugurada el año pasado por el rector de la UNAM, Enrique Graue Wichers. Está dotada con nueve microscopios de tecnología alemana preparados para apoyar proyectos de investigación científica y médica.

La UM tiene un sistema de microdisección y micromanipulación por láser (para muestras puras y libres de contacto), otro de escaneo láser confocal y uno flexible de captura de imágenes para microscopía de superresolución en 3D. Además, cuenta con una plataforma de escaneo de muestras en citogenética clínica e investigación; un equipo de microscopía de escaneo con una hoja de luz láser; un escáner de muestras de campo claro y fluorescencia, y un microscopio electrónico de barrido y transmisión integrado para obtener la máxima información estructural posible de la muestra.

La inversión en equipamiento fue de más de 100 millones de pesos (mdp). La UNAM realizó una aportación de 30 mdp para la remodelación de las áreas donde se ubica este espacio.

Para más información sobre el equipo, los proyectos y los fundamentos de esta unidad, da clic aquí.

Queda prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta página, mismo que es propiedad de MILENIO DIARIO S.A. DE C.V.; su reproducción no autorizada constituye una infracción y un delito de conformidad con las leyes aplicables.