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Martes , 25.09.2018 / 21:10 Hoy

Jaime Ruelas: Ilustrador del High Energy

Las memorables tocadas sonideras en los barrios populosos de la capital tuvieron desde finales de los años 70 su propia propaganda: volantes, flyers y “propas” que se convirtieron en un valioso material gráfico

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A finales de la década de los años setenta, cuando el movimiento sonidero hacía retumbar la música tropical en los barrios populosos de la Ciudad de México, como El Peñón de los Baños y Tepito, irrumpió un fenómeno paralelo cuyo protagonista fue el high energy.

Sonidos como Polymarchs pronto sumaron seguidores atraídos no solo por la música y la calidad de su espectáculo, que convertía cualquier calle en una discoteca, sino por la originalidad de los volantes en los que anunciaban sus tocadas, los cuales con el tiempo se convertirían en objetos de culto.

Pronto, las llamadas “propas” (propagandas) se hicieron material gráfico coleccionable que un grupo de jóvenes intercambiaba afuera de Discos Zorba, cerca del Metro Insurgentes, una de las tiendas de vinilos más grandes de la capital en los años ochenta.

Aun hoy, en las sobremesas de los fans de la época dorada del movimiento sonidero, se cuentan anécdotas sobre la euforia que desataba la repartición de estos flyers, conservados celosamente por más de uno.

Detrás de las representaciones de este mundo musical, en que habitaban faraones, vikingos, mujeres hermosas, naves espaciales, guerreros y seres míticos, está el genio del artista mexicano Jaime Ruelas (Ciudad de México, 1960).

“El high energy me hizo pensar en ambientes futuristas, en fantasías y objetos que se convirtieron en el esqueleto de mi gráfica, en la que eché mano de la ciencia ficción que también estaba presente en las películas de entonces”.

La historia del pionero de la ilustración sonidera en México está íntimamente ligada a Polymarchs, equipo de luz y sonido creado en 1975 en Puerto Ángel, Oaxaca, por los hermanos Silva Barrera: Apolinar, Elisa y María de los Ángeles.

En los inicios de El Faraónico, apodo que le daría un locutor a la discoteca móvil, Ruelas era el encargado de seleccionar y “mezclar” la música, actividades que dejó al entrar de lleno a sus estudios de Diseño en la Universidad Autónoma Metropolitana y previo a la llegada a las tornamesas del menor de los hermanos Silva, Tony Barrera.

Todo inició en la unidad habitacional Tlatelolco. Jaime y Apolinar, Poly, vivían en el edificio Quintana Roo; una tarde, el aún bachiller escuchó “un patadón finísimo” proveniente del equipo de sonido de Poly, estudiante de ingeniería electrónica en el Instituto Politécnico Nacional.

Sin pensarlo, le pidió al hermano Silva que lo dejara poner sus vinilos en el que sería el primer aparato de audio del equipo; tras compartir su gusto con Poly, lo convenció de que abandonara la idea de un sonido tropical.

“Como yo tenía más música terminé por ser el dj de la futura Discomáquina Polymarchs, comenzando a mezclar de brinquito, pues aún no teníamos mezcladora”, recuerda.

También fue en el propio departamento de Ruelas donde se organizó la primera tocada; allí también bautizaron a la discoteca móvil como “Midnight Energy”, que después se cambiaría por Polymarhs (aun sin la “c”).

Justo cuando llegó el primer contrato para Polymarchs fuera de Tlatelolco y hubo un creciente interés de Tony por la tornamesa, Ruelas decide retirarse del sonido, aunque no del todo ya que continuó acompañándolos como asesor musical.

Inicialmente el nombre del equipo estaba equilibrado visualmente, pues tenía justo la “m” en medio de cuatro letras; sin embargo, cuando ya estaba decidido el diseño, optaron por agregarle otra letra, la “h”, por la incorporación de otra hermana.

Poly-mar-ch-s es una combinación de tres nombres Apolinar (Poly), Mary (Mar) y Alicia, Lichín (“ch”), más la “s” del apellido Silva.

El logo pega, y a finales de 1981, cuando el sonido se ha consolidado y tocan en espacios cerrados, Ruelas le hace una nueva propuesta al líder, la cual daría inicio a un trabajo emblemático: las ilustraciones en los volantes.

“Cuando Polymarchs se internacionalizó fue a principios de 1982, en el Skatorama Satélite (hoy, la pista de patinaje de Lomas Verdes), en el Estado de México.

“Nos habían contratado y habíamos invertido todo los ahorros en equipo de luces nuevas y algunos baffles. Eran las nueve de la noche y no llegaba nadie. Yo dije ‘esto ya bailó’, pero media hora después había una fila interminable de chavos, adentro ya sonaba todo en pleno. Ahí se repartieron las primeras propagandas y al final muy pocas quedaron tiradas; de ahí vino toda una continuidad de ‘propas’ para muchos de los grande sonidos”.

Influido por los ilustradores Franck Franzeta, Boris Vallejo, Zorayama, Chris Foos y HR Ginger, crea un universo único donde lo clásico y lo futurista dotan de identidad al higt energy.

“Todo el concepto fue mío, y surgió por la necesidad de ilustrar lo que pretendían los sonidos. Por ejemplo, en la idea de los grandes tráilers quería dimensionar la magnitud de las discotecas móviles…todo era poder y fuerza. Con eso hicimos click con la gente, que imaginaba que llegaría a las tocadas un tráiler de ese tamaño”.

Ruelas decidió desconectarse del high energy y encadenarse al restirador, sin embargo sus icónicos dibujos hechos con estilógrafo y tipografías transferibles se popularizaron de tal forma que los demás sonidos del poniente de la capital le empezaron a hacerle encargos.

Ruelas decidió desconectarse del high energy y encadenarse al restirador; sin embargo, sus icónicos dibujos hechos con estilógrafo y tipografías transferibles se popularizaron de tal forma que los demás sonidos del poniente de la capital empezaron a hacerle encargos.

“En 1982 me contactó Soundset y a finales del 82 Banana, a ellos se sumaron otros”. Poly no tuvo ningún problema con esto: “chamba es chamba, pero sí me exigía algo más chingón. Así comencé a explotar temas para cada sonido, compitiendo conmigo mismo para no copiar temas. Creé un mundo mágico”.

Luego de dos años siendo el único dibujante sonidero mexicano, artistas como Raúl Cruz, Paco Martínez, Carlos Padilla (ilustrador de Patrick Miller) y Ramón Padilla se sumaron a estas creaciones.

“Pasaron más de siete años en los que trabajé para muchos sonidos. A mediados de 1988 junto a las “propas” comencé a hacer portadas para discos, siendo la primera la de Polymarchs y otras de salsa”.

Tras 14 años de ser diseñador en Discos Musart, Ruelas retornó al medio sonidero; hace un par de años sus creaciones formaron parte de la exposición Gráfica Sonidera, en el Centro Cultural España, una muestra carteles, dibujos, bardas y logos sobre este movimiento en México.

El próximo 26 de abril el artista presentará el libro "Ilustrando el high energy. El arte fantástico mexicano”, una recopilación y un análisis de sus creaciones, en la colonia Roma de la ciudad que durante 30 años fue su galería.

“¿Qué crees que hace falta para que se valore el trabajo de los ilustradores sonideros?”, le pregunto por último.

“Espacios para exponerlo, y que se le de su justo valor, ya que es parte de nuestra cultura”, reitera.

RECUADRO

Jaime Ruelas: Ilustrador del High Energy Arte fantástico mexicano

Será presentado el sábado 23 de abril a las 8 de la noche en el Club Dada X (Av. Cuauhtémoc #39, colonia Roma Norte). Después de la presentación, con asistencia de los clásicos del High Energy, se proyectarán videos con el vj residente. Chicas gratis de 8 a 10 de la noche. Venta y firma del libro por su autor. Quienes lo adquieran tendrán acceso gratis al evento.

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