• Regístrate
Estás leyendo: Ejercicio, alimentos y emociones
Comparte esta noticia
Domingo , 23.09.2018 / 06:03 Hoy

Ejercicio, alimentos y emociones

La comida desencadena un efecto bioquímico en nuestro cuerpo que relaja y tranquiliza. Sin embargo, hay formas mucho más eficientes de nutrir a nuestro cerebro.

Publicidad
Publicidad

Hay una frase que dice que la comida es el antidepresivo más utilizado y el ejercicio es el ansiolítico menos aprovechado. Y así es, las personas tienden a automedicarse con galletas y chocolate cuando están tristes, y con papitas o cacahuates cuando están estresadas. En vez de salir a caminar o hacer un poco de yoga, ante la ansiedad, las personas suelen fumar, dormir, distraerse con redes sociales o comer.

Pero no solo elegimos alimentos para consolarnos o relajarnos por sus efectos bioquímicos, también lo hacemos porque en nuestra sociedad, la comida es utilizada como recompensa. A los pequeños que van al pediatra, después de una inyección les regalan una paleta o cuando sacan buenas calificaciones, les compran un helado. A base de repetición, en nuestra mente se cristaliza la asociación “comida igual a consuelo”. El problema, es que la comida solo ofrece un alivio temporal, y un reconocimiento artificial. Como adultos, es nuestra responsabilidad aprender estrategias más efectivas y asertivas para manejar nuestras emociones y autorreconocernos. Así como aprendimos a relajarnos con comida, también podemos aprender a relajarnos con ejercicio, arte, meditación, escritura, respiraciones. Y si practicamos, estas nuevas herramientas se convertirán en recursos automáticos que reemplazaran el impulso por comer.

¿Y qué hay sobre el ejercicio?

Al ejercitarte, el cuerpo libera endorfinas que disminuyen el dolor (físico y emocional), dopamina, que activa los centros de placer y recompensa, y serotonina.

Además el ejercicio, disminuye los niveles de cortisol en la sangre, la hormona encargada de la respuesta de estrés. Por eso, después de una buena sesión de movimiento, el cuerpo se siente relajado, la mente más tranquila y el estado de ánimo más apacible. En psicoterapia decimos que cada vez que se desbloquea una parte del cuerpo, se desbloquea también un trauma o conflicto internos.

Cuando el cuerpo tiene estrés, la actividad de la corteza prefrontal, que es la parte del cerebro encargada de la reflexión, el pensamiento abstracto y la toma de decisiones, se reduce; por eso, nos sentimos confundidos, indecisos y poco productivos después de que nuestro umbral de tolerancia al estrés ha sido rebasado.

Debemos recordar que cuerpo y mente no están separados, son uno, trabajan en conjunto. Todo impacto psicológico que no se resuelve, deja una huella en nuestro cuerpo que se puede manifestar de diferentes formas, como alergia, migraña, contractura o incluso, sobrepeso.

Por ello, te invito a que a partir de ahora, elijas lo que comes y aumentes tu actividad física pensando en tu estabilidad emocional. Come para ser feliz y ejercítate para estar tranquilo.

Queda prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta página, mismo que es propiedad de MILENIO DIARIO S.A. DE C.V.; su reproducción no autorizada constituye una infracción y un delito de conformidad con las leyes aplicables.