• Regístrate
Estás leyendo: Ebikes para recorrer Austria
Comparte esta noticia
Martes , 16.10.2018 / 10:43 Hoy

Ebikes para recorrer Austria

Subí en bicicleta una colina empinada para tener una vista de Lago Constanza de la ciudad de Bregenz al oeste de Austria, mientras resoplaba para de mostrarle a otros ciclistas el esfuerzo que hacía.


Publicidad
Publicidad

Utilizaba una bicicleta eléctrica, o ebike, y aunque todavía son relativamente raras en las calles de británicas o de Estados Unidos, en muchas partes de Europa se vuelven lo suficientemente comunes como para no sobresalir. Por ejemplo, en Alemania, las ventas de las ebikes crecieron 7.9% el año pasado, de acuerdo con ZIV, la asociación de la industria, y ahora tienen una participación en el mercado de bicicletas de 11%, mientras que en los Países Bajos, representan 19% del mercado, de acuerdo con la RAI, la asociación de la industria de ciclismo y automotriz. Y si bien en algún momento las consideraron adecuadas para las personas con una discapacidad o las personas mayores, una nueva generación de bicicletas de montaña con ayuda eléctrica aumentan su atractivo.

Así que, emprendí un circuito de 200 kilómetros alrededor del lago, mis esfuerzos de para satisfacer mi vanidad de desviar la atención del pequeño motor que me ayudaba fueron inútiles. A nadie le importaba.

Quería probar un viaje largo en ebike desde que alquilé una en el Valle de Mosela, en Alemania, (algo que hice porque no quedaban bicicletas convencionales). Era un modelo antiguo, se veía pesada y torpe, pero esos primeros 60 kilómetros en ebike, me llevaron muy por encima del fondo del valle hasta la meseta Hunsrück, fue una revelación, a pesar de mi rodilla poco confiable, incluso la parte cuesta arriba con un feroz viento en contra resultó ser bastante fácil.

Este nuevo viaje, uno de un número creciente de viajes organizados en ebike, nos llevó a mí y a mi esposo de Bregenz a Suiza y en Alemania en un viaje de 10 días en el sentido de las manecillas del reloj alrededor de uno de los lagos más grandes de Europa central. Seguimos los mapas de rutas en lugar de unirnos a un grupo guiado, y el equipaje se transfería entre los hoteles en el camino, y por cada día de ciclismo habría uno para ver los paisajes y turismo.

Gran parte de la ruta sigue el camino ciclista -no un aterrador carril estrecho que se metió en el camino de último momento, sino un camino largo, tranquilo y al que se le dio prioridad y por lo que vi, una ruta totalmente respetada. La ciclovía alrededor del lago está lo más cerca posible del agua, pero cuando hay campos agrícolas, asentamientos, cañaverales, sitios para acampar, vías de ferrocarril y viviendas, se aparta a través del campo, parques y suburbios.

Empezamos con un recorrido rápido de 20 kilómetros en Suiza, cruzando el río Alter Rhein a través de un puesto fronterizo con un puente de madera. Un grupo de ciclistas, entre ellos tres o cuatro con ebikes, llenaban una terraza de un restaurante en el lado austriaco, comían antes de seguir a Suiza, que es más cara. 20 kilómetros más nos llevaron a través de parques a la orilla del agua y marinas, así como un par de pueblos más grandes, antes de salir a los suburbios y al campo, pasamos campos de amapolas carmesí, impecables sitios de caravanas, huertos y viñedos que se preparaban para el verano.

Llegamos a Arbon a tiempo para caminar a la orilla del lago antes de cenar; grupos de amigos se reunían para carnes asadas en los bancos. Aunque primero, llevamos nuestras bicicletas al estacionamiento seguro del hotel para recargarlas durante cuatro o cinco horas (la infraestructura de bicicletas eléctricas que cruzamos durante el viaje varía desde puntos públicos que se dedican a las recargas, hasta enchufes que cuelgan de la ventana del hotel).

El itinerario que seguimos se inclinó por el lado conservador en términos de distancia; el más largo de 60 kilómetros de Arbon a Stein am Rhein, un pueblo suizo medieval de imponentes edificios con frescos, sus fachadas pintadas con exquisito detalle narrativo. En el lado alemán del lago, sucesivos pueblos vacacionales se agrupan alrededor de las marinas y las regatas que compiten por las flotas de windsufrers.

Adoré la forma en que esta ruta de tres países no sea todo el camino de algo totalmente rural, a lo mejor a otros no les gustó. Encontré fascinantes los tramos donde la gente vive y trabaja -pequeños parches ligeros de industria que están por aquí y por allá. En el viaje hay cuatro días de “descanso”; usamos un domingo muy caluroso en la ciudad universitaria de Konstanz en Alemania, para visitar la isla jardín de Mainau, plantada con un arboretum, jardines de rosas y camas de flores densamente empacadas con intensas franjas de colores.

En los otros tres días de descanso, elegimos hacer más ciclismo, aprovechamos la oportunidad de realmente probar las ebikes. Fácilmente duplicamos los 200 kilómetros del itinerario básico. En Arbon y Stein am Rhein en el lado sur, y Friedrichshafen, al norte, le dimos la espalda al lago y nos alejamos de bicicleta. En el recorrido por encima de Arbon y Stein am Rhein pasamos por aldeas de tres casas, granjas y pastizales. Era temporada de fresas, y llegaba intensamente el aroma de las fresas maduras. Por encima de Friedrichshafen, pasamos a través de bosques y huertas y anuncios de publicidad de schnapps casero. De vez en cuando, podíamos ver el lago, y con la gran cantidad de señales para los ciclistas hacen que casi no sea necesario un mapa.

En el pasado pensaba, tal vez junto con la opinión que todavía existe en el Reino Unido, que las ebikes eran un transporte en el que solo los débiles están dispuestos a que los vean. Pero las ebikes nos dieron un placer que pensé perdido; el gusto de una semana de ciclismo. No soy débil, solo tengo una rodilla lastimada.

Pero incluso en el Reino Unido, hay señales de que las ebikes tal vez pronto empiecen a ganar terreno. El año pasado, Transport for London (TfL), el organismo de gobierno responsable de los recorridos por la ciudad, anunció que va a financiar ensayos para investigar la forma de complementar el programa de alquiler de bicicletas de la capital con una flota de ebikes. TfL dice que no hay “un calendario en este momento” pero que siguen interesados. Si bien no es el Tour de Francia, el Electric Bike World Championships en Bristol incluyó una carrera de ebikes, y el Electric Bicycle Network reune información en un solo lugar de rutas, alquiler, puntos de carga y alojamiento. Pero tal vez el impulso vendrá de la industria de viajes, varios operadores ahora comercializan las vacaciones en ebike en el reino Unido, así como en países que están más adelantados con las bicicletas eléctricas.

Dos días más tarde en una calle escuché un enorme ruido cuando una mujer doblaba la esquina a gran velocidad en una ebike, se llevó las mesas y las sillas que estaban frente a una cafetería. Le ayudaron a levantarse, le dieron un vaso de agua y siguió su camino. ¿Quién dice que las ebikes son para debiluchos?


Queda prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta página, mismo que es propiedad de MILENIO DIARIO S.A. DE C.V.; su reproducción no autorizada constituye una infracción y un delito de conformidad con las leyes aplicables.