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Domingo , 23.09.2018 / 00:29 Hoy

Bonobo: Migrar es volver a uno mismo [RESEÑA]

'Migration', el sexto disco del productor y compositor Simon Green, mejor conocido como Bonobo, es un viaje personal que reúne los sonidos de una experiencia musical nómada.

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Llamar Migration a una producción discográfica es una elección temeraria en los tiempos del aislacionismo. Pero la esencia del sexto álbum del compositor y productor británico Simon Green —mejor conocido como Bonobo— emana de un viaje más bien personal: una experiencia musical nómada.

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Lanzado en un momento cumbre para la popularidad de su carrera —The North Borders, su disco anterior, acaparó los reflectores de la crítica en 2013—, Migration es una síntesis de algunos ecos del mundo: arpas, cornos, cantos africanos, pianos melancólicos y rastros de trip hop, un subgénero de la música electrónica surgido en Bristol, que conserva influencias del soul, el funk y el jazz.

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Ilusionista de la repetición —una cualidad que pocos DJ pueden presumir sin rendirse ante las fauces de la monotonía— Bonobo estimula los sentidos a la manera de los pintores impresionistas: con pinceladas sutiles que sólo cobran sentido cuando uno se aleja para percibir el conjunto.

El disco abre con “Migration”, una colaboración con el pianista Jon Hopkins, creada mientras compartían sus tardes en Los Ángeles, donde ambos viven actualmente. El piano inaugural evoca el sonido postclásico de Ólafur Arnalds.

En una entrevista reciente al diario inglés The Independient, Bonobo reveló que, a dos años de haberse mudado, aún se siente extraño viviendo en California. Cuando supo que Hopkins vivía en la misma calle, lo contactó de inmediato.

“Estuvimos saliendo y le compartía algunas ideas, yo creé todos estos loops con los que inicia la canción, todos creados de manera aleatoria y Jon improvisó sobre ellos. Esa fue la idea: tener el piano improvisando con este algoritmo. Lo hicimos en unos tres intentos y lo dejamos tal como está”, dijo.


En “Break Apart”, la voz transparente de Milosh y el R&B de Robin Hannibal —los canadienses de Rhye— aparecen en el espectro sonoro de forma tímida, como si pretendieran caminar inadvertidos sobre un arpa arácnida que teje un canto al arrepentimiento:

I should've heard your fear

Shame on me

I should've heard your needs

[Debí escuchar tu miedo

Me avergüenza

Debí escuchar tus necesidades]

Migration es también un guiño al pasado. En “Grains”, Bonobo recupera la voz del cantante neoyorquino de folk, Pete Seeger —un emblema del género en Estados Unidos. Así, Green coquetea con la nostalgia, pero articula un discurso melódico de una sofisticación inédita en su música.

“Kerala”, octavo track del disco, es un monumento a los ciclos. La pista entera está inspirada en el movimiento de las alas de un ave. El videoclip, tan perturbador como hipnótico, acentúa su condición circular, magnética.

Las 12 canciones que integran Migration codifican una manera de entender el desplazamiento: iniciar nuevos ciclos, pero mantener un hilo atado a las raíces.


Aquí puedes escuchar el disco completo:



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