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Sábado , 15.12.2018 / 18:13 Hoy

Adiós a La Japonesa

La demolición del local comercial ubicado en la esquina de Hidalgo y Rodríguez en la Zona Centro de Torreón, representa el fin de un tiempo clásico en la región.

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Se fue sin decir adiós, la tiraron quizá porque ya no tenía las ventas y el favor del gran público que se fue del centro de Torreón desde hace mucho tiempo, porque ahora puede comprar cosas de moda sin necesidad de ir a donde los padres de la actual generación fueron en los años 70 para comprar juguetes importados.

Era La Japonesa, una de las mercería y tiendas de regalo que sobrevivían a los viejos tiempos de VLack, La Suiza y La Tijera, la ciudad se queda sin la construcción emblemática de la esquina de la avenida Hidalgo y la calle Rodríguez.

Le sobreviven Jaik, Mercantil Zarzar (Salsipuedes), la misma Japonesa, pero en otro local de la misma calle y hay nuevas generaciones de comerciantes palestinos en El Camello y Blancos y Novedades.[OBJECT]

Quizá era demasiado oscura para los conceptos actuales de tiendas, con el aire de hace más de 60 años. Aparte están las súper tiendas de telas y mercería como La Parisina y Modatelas. Pero están lejos del Torreón de mediados del siglo pasado. Aquella ciudad ya casi no existe.

Estaba en su segundo local, donde antes había una tintorería, La Japonesa abría sus puertas todos los días para que el público comprara un calzador metálico o un juguete, todavía la temporada de 2013 tuvo clientes de toda la vida, en busca de regalos navideños.

Las vitrinas de La Japonesa se quedaron ancladas en el tiempo. Las nuevas generaciones hablan de la pérdida de los fundadores y la imposibilidad de continuar con el mismo concepto de negocio, los tiempos cambian irremediablemente en esta ciudad.

El Torreón cosmopolita sigue vivo, las etnias se siguen alimentando con nuevos familiares o paisanos que llegan de Corea, China, España, Francia, Palestina, pero también ellos vienen con ideas distintas a las de sus abuelos.

Ya no son aboneros en los ranchos, se establecen en comercios y restaurantes modernos, negocios antiguos como “La Copa de Leche” y “La Japonesa”, lamentablemente ya no encajan como antes en las calles y avenidas del poniente de la ciudad.

Ahora la mercancía es china y se vende barata, casi a precio de mayoreo, sigue existiendo la venta al detalle, de mostrador, pero los locales tienen otras distribuciones, “Salsipuedes” instaló una miscelánea en la banqueta de contra esquina de La Japonesa.[OBJECT]

Los compradores prefieren otro tipo de tienda, la nueva costumbre es comprar para tirar de inmediato, las tiendas a la antigua que quedan todavía venden objetos que duran, están fuera de contexto comercial. Eso les pasó a La Suiza y a VLack que parecían tiendas del viejo oeste, del Torreón de hace 70 años.

No más ese sitio para comprar armónicas, pelotas, regalos, carteras, juguetes, cajitas musicales, tampoco habrá oportunidad de entrara y tener la sensación de un pequeño viaje en el tiempo.

La ciudad tiene que seguir cambiando de piel, los tiempos actuales se globalizan y no caben la nostalgia o el homenaje a lo retro. Lo vintage por vocación se queda sin clientela, es la vida del comercio, de una sociedad que tira lo que ya no es útil. ¿Quién sigue?

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