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Martes , 25.09.2018 / 08:15 Hoy

Abría la Escuela Nacional de Enfermería

En agosto de 1918 La Opinión anunciaba que había quince alumnas inscritas y contaba con la anuencia del gobierno estatal.

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La Opinión anunciaba que en Torreón se iba a abrir la Escuela Nacional de Enfermería, urgentísima y con la anuencia del gobierno estatal. Había quince alumnas inscritas.

Los que andaban en friega recogiendo frutas, carnes y de todo lo que se vendía y estaba podrido, eran los de salubridad. Pero les faltaba revisar los molinos y nixtamales, pues había rumores de que había masa descompuesta o adulterada y la tortilla era casi lo único que la gente comía en todo México.

Aunque según esto ya se habían suspendido los bombardeos a París, joya de las joyas del mundo, los alemanes seguían de necios. A esas alturas la verdad ya no les convenía, por que tenían encima a franceses, gringos, británicos, y demás naciones unidas.[OBJECT]

De la fina pluma de "El Municipio Libre", en la sección "Lo que Opinan los demás", el pre claro anónimo hablaba sobre la inexistencia de la democracia y muy certeramente, de estar en la presencia del dintel de una civilización y una humanidad nuevos. No necesariamente mejores.

Volviendo a La Laguna, la boda Guzmán-Manzanera constituyó una brillante nota social, como se decía entonces. Los distinguidos novios eran integrantes de la colonia española lagunera y acudió la crema y nata.

Se armó un relajo por que el barco "La Druga", brasileño, fue hundido en las costas de Nueva York, y no le hacía si lo habían tirado a pedradas, o si habían sido los piratas, entonces, los que eran inculpados de todo eran los alemanes que tenían fama muy fea.

Muy sonada fue la visita de periodistas mexicanos a Washington que entrevistaron al presidente Woodrow Wilson. José de J. Nuñez y Domínguez hizo una poética descripción.

"...Sus cabellos casi blancos resisten todavía la invasión total de las canas. Su rostro de rasgos angulosos, totalmente afeitado, revela una salud magnífica en lo subido de su color; su cuerpo ni bajo ni alto, más aquello que esto, se irgue firmermente...".

En otras palabras: señor mayor canoso, colorado, chaparrón. Los impresionó mucho. Además Wilson traía sus lentecitos e iba vestido de forma sencilla, con saco de franela.

Ningún bando de la gran guerra quería reconocer cuántos muertos tenía. Según se supo, desde que empezó la guerra y hasta mitad de 1918, los alemanes habían perdido unos seis millones de hombres.

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