Los desencuentros de Rubí con la prensa

La fiesta de XV años de Rubí debió ser un momento de felicidad, sin embargo, la joven sintió angustia y molestia debido a la presencia de los medios y de los miles de "invitados".
Rubí durante su misa de cumpleaños
Rubí durante su misa de cumpleaños (Foto: EFE)

San Luis Potosí

Rubí Ibarra García, la quinceañera probablemente más conocida en el mundo, apareció en distintos medios de comunicación tras publicarse un video donde, con su papá Crescencio Ibarra y su mamá Anaelda García, invitaban a sus XV primaveras.

La joven apareció durante casi un mes en canales de televisión, periódicos, estaciones de radio, medios digitales y sobre todo en redes sociales, donde nació el fenómeno Rubí, una invitación "abierta", que fue tomada al principio como broma, pero que ayer se hizo realidad con la asistencia de alrededor de 20 mil personas, no sólo de otros estados, sino también de otros países como Estados Unidos, España y Alemania.

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El trato cordial con cada medio se terminó el día de la fiesta. La falta de personal que supiera tratar con la prensa, la logística y el programa provocaron caos desde momento en que la joven era maquillada.

Pocos representantes de los medios de comunicación tuvieron acceso a la casa de Rubí para captar el momento en que era arreglada.

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Familiares de la quinceañera indicaron a los demás medios que la joven saldría de su casa y que posaría con sus papás en el patio para que les tomarán fotografías y video.

Sin embargo, todo cambio sin previo aviso: una camioneta obstruyó la vista de invitados y la prensa, lo que generó molestia. Las porras que gritaban las personas que venían de otros estados se convirtieron en abucheos y reclamos.

Representantes de los medios entraron como pudieron al patio de Rubí y buscaron captar alguna imagen, lo que impidió el paso de la camioneta donde se trasladaban ella y sus padres con dirección al predio donde se realizaría la misa.

Al llegar a este sitio, a Rubí le fue difícil descender del vehículo debido a que invitados y la prensa se congregaron alrededor.

Lo que sería un momento de felicidad para una quinceañera, para Rubí era de angustia y molestia.

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Mientras la joven caminaba hacia donde estaba el sacerdote dijo a MILENIO que lo único que quería era que la dejarán en paz.

Durante la misa, camarógrafos, fotógrafos y reporteros se concentraron alrededor del sacerdote, los papás y Rubí.

Al momento en que el cura pidió las ofrendas, que consiste en velas, pan y flores, para la quinceañera, la mamá de Rubí dijo que la persona que tenía que darlas no pudo llegar debido a la multitud.

No hubo momento en que los medios dejarán de buscar una imagen perfecta, situación que molestó al sacerdote, por lo que les pidió que dejarán celebrar la misa.

Diez minutos antes de terminar la ceremonia, el papá ordenó a familiares sacar a los medios de comunicación para que iniciara la comida.

Fue hasta en la noche cuando Rubí bailó el vals y, resignada, dejó que los invitados se sacaran fotografías.

El baile terminó a las 4 de la mañana y poco a poco los invitados fueron desalojando el predio. Aunque algunos se quedaron a acampar.

AA