Acondicionan un cerro para viviendas, en Chilpancingo

El Ejército los resguarda; inseguridad, el principal problema para completar la obra.

Chilpancingo, Guerrero

En Chilpancingo, Guerrero, el gobierno federal construye el fraccionamiento El Mirador, el proyecto urbanístico más importante en todo el país que implica la reubicación del mayor número de viviendas de zonas de alto riesgo a una zona segura: en la punta de un cerro que fue cortada.

No obstante, el principal problema que enfrentaron fue la inseguridad, pues hombres armados y encapuchados entraban y agredían a los constructores de El Mirador, por lo que elementos del Ejército Mexicano reforzaron la seguridad en el sitio.

“Se trata de dar vivienda segura dentro de una ciudad a mil 100 familias y esto no tiene precedente. Es un esfuerzo único, histórico”, señaló Juan Farill, coordinador Técnico de la Reconstrucción en Guerrero, de la Secretaría de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano (Sedatu).

Tras el embate de los fenómenos Ingrid y Manuel en Guerrero, 294 viviendas en Chilpancingo fueron consideradas como pérdida total, por lo que la Sedatu se comprometió a reubicarlas a zonas más seguras dentro de la capital del estado.

Por ello, el presidente Enrique Peña Nieto instruyó reubicar también a 800 familias más que habitan en las barrancas y zonas de alto riesgo de la capital.

De esa manera, en lo que antes fue el cerro Tepancalco (ubicado a 1.1 kilómetros de la zona urbana), se construye el fraccionamiento El Mirador. Para evitar deslaves, los ingenieros “rebanaron” el cerro en nueve plataformas, que conformarán las manzanas vecinales.

“Era un cerro con pendientes moderadas y se hicieron cortes para darle estabilidad. Es un proyecto de un terreno de ocho hectáreas para asentar a estas familias, ya no en la manera tradicional, sino densificar el terreno.

“Van a ser cuádruples y séxtuples para optimizar el espacio”, dijo Juan Farill, en entrevista con Milenio.

Aunque el objetivo de la Sedatu era concluir las casas antes del primer aniversario de Ingrid y Manuel, el avance de la construcción avance lento, debido a tres factores: los terrenos para construir, el adelanto de la temporada de lluvias y la inseguridad.

De las mil 100 casas que se construirán en El Mirador, solo están listas 70, es decir, 6.36 por ciento.

La Sedatu señala que la primera causa de la demora fue encontrar un terreno amplio, seguro y a “buen precio”. Se adquirió a700 pesos por metro cuadrado.

“La primera dificultad que tuvimos fue encontrar un terreno con estas características. La otra es la situación de las lluvias que este año de manera temprana se hicieron presentes. Esto ha dificultado el avance que pudiéramos desear, sin embargo ya hay viviendas y pensamos que para el 15 de septiembre podría haber 200 viviendas listas para.

Una vez iniciada la obra, y con las complicaciones del clima, las constructoras se enfrentaron a la inseguridad.

De acuerdo con la dependencia, las constructoras y sus trabajadores han sido víctimas de irrupciones en la obra y también de extorsión, un fenómeno que ocurre principalmente en predios de la zona centro del estado y la región de la tierra caliente.