Aplaude Greenpeace decisión de Profepa de vigilar a la vaquita marina

De acuerdo con Del Mazo, los drones costarán cerca de 30 millones de pesos, son capaces de recorrer 100 kilómetros a 15 mil pies de altura, con una capacidad de 12 horas de autonomía.

Acapulco

La organización ambientalista Greenpeace celebró el anunció de la Profepa de reforzar con drones, la seguridad en el polígono de vigilancia de la vaquita marina y el pez totoaba en la zona exclusiva del Mar de Cortés.

Sin embargo, ante el acuerdo de suspender la pesca en la zona durante dos años, Greenpeace demandó a las autoridades ambientales reforzar el control de las compensaciones para los pescadores afectados con la medida y garantizar que se promoverán alternativas económicas.

"Pese al previsto acuerdo para suspender la pesca de camarón y escama con redes de enmalle, cimbras o palangres, que ponen en peligro la vida de la vaquita, aún quedan varios frentes que atender: el control y la auditoría del programa de compensación para pescadores que garantice que el dinero se reparta de forma justa y equitativa entre los afectados, con base en un padrón actualizado, la necesidad de desarrollar y promover alternativas económicas y sustentables para las comunidades, y el más importante que es la pesca ilegal de totoaba".

El lunes, el subprocurador de Recursos Naturales de la Profepa, Alejandro del Mazo informó que la dependencia adquirirá tres aviones no tripulados que serán operados por la Secretaría de Marina (Semar) en el polígono de vigilancia de dichas especies, para contribuir a revertir la extinción inminente de la vaquita marina en 2018, de la que solo quedan 97 ejemplares.

De acuerdo con Del Mazo, los drones costarán cerca de 30 millones de pesos, son capaces de recorrer 100 kilómetros a 15 mil pies de altura, con una capacidad de 12 horas de autonomía.

"Se trata de un avance que permitirá contribuir a una de las principales preocupaciones de Greenpeace, y otras organizaciones, en torno a la mejora del control y la vigilancia en la zona fuertemente afectada por la pesca ilegal de totoaba, práctica que tiene al borde de la extinción a la vaquita marina", aseguró la responsable del programa de océanos de Greenpeace, Silvia Díaz.