Poblanas crean proyecto para generar biocombustibles de restos de pan

Las estudiantes Ana Bautista, Daniela García, Dolores Flores y Janet Garlent, desarrollaron un proceso para generar alcohol etílico de 86 grados a partir de los desechos de panaderías.  
Las jóvenes estudian Tecnología Ambiental de la Universidad Tecnológica de Puebla.
Las jóvenes estudian Tecnología Ambiental de la Universidad Tecnológica de Puebla. (Jaime Zambrano)

Puebla

Para la mayoría de las personas, los residuos en las panaderías son desechos; sin embargo, cuatro estudiantes de la carrera de Tecnología Ambiental de la Universidad Tecnológica de Puebla (UTP) desarrollaron un proyecto para aprovechar la masa de harina que queda en las mesas o suelo durante la elaboración de panes de dulce, tortas y bolillos.

A partir de los restos de masa de harina, las estudiantes Ana Karina Bautista Ortega, Dolores Flores Vega, Daniela García Anguiano y Janet Graciela Garlent, desarrollaron un proceso para la producción de biocombustible: alcohol etílico de 86 grados.

El proyecto comenzó a partir de observaciones realizadas y análisis de los residuos en las panaderías, situación que llevó a las alumnas a desarrollar estrategias para aprovechar elementos que en un primer momento pueden parecer desperdicios.

De acuerdo con la propuesta de las estudiantes de la universidad ubicada en Camino a la Resurrección, al norte de la capital del estado, en promedio, cada panificadora por turno genera un desperdicio de 10 kilogramos de masa para pan, elementos que, actualmente, se colocan como desechos sólidos y no son reutilizados.

Ana Karina Bautista Ortega, estudiante de la UTP, explicó que el biocombustible parte de la fermentación de los residuos de la industria panificadora, para posteriormente determinar la cantidad adecuada de cada elemento y continúa con la destilación del alcohol y la identificación de dicromato de potasio.

Por sus características, el biocombustible generado no se puede utilizar en el área médica o procesos industriales; sin embargo, es una propuesta para el sector automotriz porque se puede utilizar para la movilidad de vehículos.

 “La producción de este combustible forma parte de una estrategia para la generación de energías renovables. Producimos etanol en un porcentaje del 10 por ciento con relación a la cantidad de desechos de la masa para la elaboración de pan”, comentó.

Señaló que para el desarrollo de la propuesta, se requirieron pruebas de laboratorio a lo largo de tres meses, hasta encontrar la estrategia para generar el biocombustible.

“Ahora se considera un proyecto con todas las condiciones para la incubación de una pequeña empresa. Con la consideración del número de hornos de pan ubicados en la zona conurbada de la ciudad de Puebla, se pueden llegar a acuerdos para levantar los residuos y reaprovecharlos”, destacó la estudiante de la UTP.