Lamenta Eufrosina venta de niña triqui

La presidente de la Comisión Indígena del Congreso de la Unión, afirmó que el reto es construir políticas públicaspara proteger los derechos de las mujeres indígenas.
La presidente de la Comisión Indígena del Congreso de la Unión, Eufrosina Cruz.
La presidente de la Comisión Indígena del Congreso de la Unión, Eufrosina Cruz. (Óscar Rodríguez)

Oaxaca

La diputada federal panista Eufrosina Cruz Mendoza, lamentó el caso de la niña triqui que fue vendida como pago por una deuda por sus padres a un abogado, recriminando que este tipo de prácticas se sigan consintiendo en los usos y costumbres de los pueblos indígenas de Oaxaca.

En lo que respecta a la venta de mujeres no quiso juzgar a los padres que incurren en la práctica, porque es la pobreza y la marginación lo que los orilla a cometer tales decisiones por lo que exigió se aplique todo el peso de la ley contra los compradores que incurren en delito de trata.

Cruz Mendoza, quien también es presidenta de la Comisión Indígena del Congreso de al Unión, afirmó no estar arrepentida de su lucha contra el autoritarismo y el machismo que emprendió en Oaxaca hace más de un lustro, cuando fue insultada y hasta desterrada en su intento por ser candidata a presidenta municipal de su pueblo natal, donde ahora, hay mujeres dentro del cabildo indígena.

Señaló que en su pueblo natal se han alcanzado grandes cambios, no así en otros pueblos donde persisten las mismas prácticas arcaicas y retrogradas en contra de las mujeres encubiertas en mala aplicación en la interpretación de los usos y costumbres o normas comunitarias.

Afirmó el reto es construir políticas públicas, en materia de educación, salud, justicia para que proteger los derechos de las mujeres indígenas

Indicó que hay que trabajar desde el interior de las comunidades para enseñarles a las mujeres sus derechos y garantías.

Eufrosina Mendoza, dijo que “que lo que más quiere y admira es su libertad, asumiendo la responsabilidad y las consecuencias que ello significa e implica, asumiendo que la palabra libertad para muchas de las mujeres en el país está prohibida y cancelada.

“Yo me considero mujer desde que tengo uso de razón, provengo de una familia humilde, sencilla de origen indígena donde siempre vi a mi madre trabajando para el hombre y sufrió cuando mi hermana fue entregada por mi padre a un hombre por parte del dote para valer en los denominados usos y costumbres de su pueblo”, señaló.

Dijo que cuando vio lo que le deparaba el futuro, se reveló y enfrentó a todos, empezando por los que habitan en su comunidad y luego fuera, hasta llegar hasta la posición que se encuentra dentro de la política mexicana.

“No nacemos en México con esa libertad, tenemos que luchar por obtenerlo, cuando se e es mujer es mucho más doloroso y cuando se es indígena mucho peor”, sostuvo.

En tanto el secretario de Asuntos indígenas del gobierno de Oaxaca Adelfo Regino Montes, defendió las prácticas que se ejercen en los pueblos indígenas a través de sus usos y costumbres calificando como de “excepciones” los casos por venta de mujeres, por dote o por deudas.