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Lunes , 18.06.2018 / 01:34 Hoy

'Tiemblan' 11 alcaldes por la revocación de mandato

Sin que exista un mal gobierno de por medio, en algunos municipios de la zona rural se podría ejercer esta figura que aparece en la Ley de Participación Ciudadana.

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César Cubero

Aunque la posibilidad de una revocación de mandato en el Gobierno del Estado y los municipios del área metropolitana se percibe como una 'misión imposible', en la zona rural cumplir con el requisito del 40 por ciento de votos sobre la lista nominal para remover a un gobernante no sería tanto problema, eso según los resultados de la elección de 2015.

Por ello, en 11 municipios sus respectivos alcaldes estarán muy preocupados por esta figura que aparece en la Ley de Participación Ciudadana y que podría causar que los removieran del cargo sin que exista un mal gobierno de por medio, sino sólo por una cuestión política o partidista.

Cabe recordar que para lograr que se lleve a cabo un proceso de revocación de mandato primero se tiene que conseguir que así lo decida el 10% de la lista nominal, si ese requisito se cumple lo siguiente es que así lo exprese en las urnas al menos el 40% de la lista nominal del territorio en cuestión.

Bajo esos términos, Milenio Monterrey realizó un ejercicio periodístico para tratar de entender el por qué de la queja de algunos alcaldes en el Congreso sobre la revocación de mandato.

De ese análisis resultó que el 'miedo' de algunos alcaldes tiene fundamentos, ya que en 11 de los 51 municipios de Nuevo León, durante las elecciones de 2015, votaron por un candidato distinto al ganador más del 40 por ciento de la lista nominal de cada ayuntamiento.

Los municipios donde se dio esa situación son: Abasolo, Agualeguas, Bustamante, El Carmen, Doctor González, Hidalgo, Higueras, Iturbide, Mina, Rayones y Villaldama.

De esos 11 casos, el más singular es el del municipio de Rayones, con una lista nominal de 3 mil 143 ciudadanos, donde ganó la elección a presidente municipal el panista Antonio García Ramos con mil 411 votos.

Para que su mandato sea revocado basta que primero lo firmen 126 personas y que así lo pidan después en las urnas mil 257 votantes. En la elección de 2015, el PRI en ese municipio logró mil 381 sufragios.

De llevar a cabo la revocación de mandato al alcalde, el partido perdedor tendría que juntar en las urnas hasta 124 apoyos menos que los que obtuvo en 2015, con lo que tumbaría de su puesto al edil gracias a esta figura de participación ciudadana, haya o no tenido un mal gobierno.

En los otros diez casos que se dieron en 2015 de que votaron por otros candidatos más del 40 por ciento de la lista nominal, es debido a la suma de varios contendientes y no como en Rayones, donde un sólo partido cumpliría, según la historia reciente, con el 40 por ciento de la lista nominal.

Otro dato interesante es que en sólo uno de los municipios, el de Hidalgo, la lista nominal es superior a los 10 mil ciudadanos, en los otros diez es inferior a las 4 mil 500 personas, lo que refleja que a menor cantidad de inscritos en la lista nominal es mayor la posibilidad de conseguir un 40 por ciento de la misma para revocarle a alguien su mandato.

Por ejemplo, en Abasolo votaron por candidatos distintos al ganador un total de mil 170 ciudadanos, para lograr que se revoque su mandato sólo bastan 884 votos.

En el caso de Agualeguas, los sufragios que obtuvieron juntos los candidatos perdedores fueron mil 558, y en este ayuntamiento se necesitan de mil 517 personas para que se dé una remoción del cargo.

Para Bustamante el 40 por ciento de su lista nominal son mil 295 ciudadanos, en la elección de 2015 un total de mil 606 votos recibieron los candidatos contrarios al ganador.

La situación de El Carmen es similar, ya que si se unieran los 5 mil 423 ciudadanos que no votaron por el actual alcalde, superarían los 5 mil 370 votos que se necesitan para quitarlo de su puesto.

Doctor González vivió un caso similar, el candidato ganador logró 650 votos, juntos los aspirantes al cargo perdedores lograron mil 323 votos, la cuota del 40 por ciento del la lista nominal en este municipio es de mil 209 votos.

En Hidalgo, 6 mil 55 personas votaron por un candidato distinto al ganador, si en ese ayuntamiento juntan las firmas necesarias, en un proceso de revocación de mandato sólo se necesitarían de 4 mil 895 votos.

El caso de Higueras refleja que 536 personas serían suficientes para remover al alcalde de su cargo, en la elección de 2015 no votaron por él un total de 570.

Iturbide entró a la lista por sólo un voto de diferencia, el 40 por ciento de su lista nominal es de mil 166 personas y en la elección pasada mil 167 ciudadanos no votaron por el candidato ganador.

En Mina para quitar de su puesto al alcalde vía esta figura de Participación Ciudadana se necesitan mil 789 votos, en la elección de 2015 un total de mil 949 personas dieron su voto a un candidato distinto al ganador.

Finalmente, en Villaldama sucede lo mismo; de darse un proceso de revocación de mandato, hacen falta mil 452 sufragios que pidan la destitución del alcalde y hace menos de un año, un total de mil 828 personas votaron por una opción distinta a la que hoy ocupa la alcaldía.

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