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Jueves , 16.08.2018 / 15:32 Hoy

The Winery Dogs ofrece concierto impecable

En una perfecta ejecución de sus instrumentos, la banda de hard rock dejó anonadado al público de Monterrey.

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Un trío de virtuosos músicos, quienes dando cátedra para el bajo, guitarra y batería, lograron un gran poder de convocatoria al llenar el escenario principal del Café Iguana, en su presentación del viernes por la noche.

Billy Sheehan, Richie Kotzen y Mike Portnoy llegaron a Monterrey para presentar su más reciente producción, Hot Streak, finalizando aquí una larga gira por Latinoamérica.

El concierto de esta "súper banda" brindó la oportunidad a sus asistentes de disfrutar sonidos de hard rock, jugueteando con el blues y otros géneros sofisticados, en canciones como Captain Love, Time Machine y How Long.

La larga trayectoria de estos músicos atrajo a cientos de personas al recinto, en donde cada rincón estaba atiborrado de nostálgicos rockeros que los conocían desde que eran parte de bandas como Mr. Big, Poison, Dream Theater o Avenged Sevenfold.

La batería de Portnoy destacó en todas las canciones, de hecho no había nadie frente a él que opacara su doble bombo, pues Richie y Billy se encontraban a las orillas del escenario; llegada la hora de su solo de batería fue incluso divertido disfrutar de sus peripecias con las baquetas y sus ocurrencias entre cada golpe a la tarola o los platillos.

Pero los otros dos no se quedaron atrás, no podía ser así con semejantes talentos, por eso tomó protagonismo de la tarima Sheehan y palpó cada cuerda y traste de su poderoso bajo, haciendo a un lado el mito de que el papel de un bajista en una banda no tiene manera de destacar.

Así también se lució Kotzen, quien cambió su guitarra eléctrica por una acústica para interpretar Fire y endulzó la noche con su particular voz, áspera y melodiosa a la vez, luego se sentó para tocar otras piezas más tranquilas en el teclado, alumbrado por un reflector en la esquina derecha del escenario.

Luego de aproximadamente hora y media la banda se despidió del público, no hubo púas que lanzar, ninguno de los músicos usa, ni siquiera el guitarrista, pero sí muchos agradecimientos y sonrisas de tres hombres felices de haber cumplido y dado el plus a sus seguidores.

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