Termoeléctrica: graves costos económicos y de salud a La Paz

El sistema económico local no incluye lo que genera de impacto negativos la termoeléctrica de Punta Prieta.
Cuadro compartivo de palantas generadoras de energia en Baja California Sur
Cuadro comparativo de palantas generadoras de energia en Baja California Sur (Especial)

La Paz

La capital de Baja California Sur debe analizar el impacto económico y sanitario que le significa depender fuertemente de la energía con combustóleo que le aporta la termoeléctrica local. “La central termoeléctrica Punta Prieta tiene una externalidad más grande de otras centrales; además de usar combustóleo, está muy cerca a una población. Los costos anuales de las externalidades generadas por Punta Prieta se estiman en 126 millones de pesos al año”, dijo Carlos Grandet, asesor del Instituto Mexicano para la Competitividad AC (IMCO).

Al participar en el panel “los retos de la energía eléctrica para una ciudad de La Paz sostenible”, en el que participó MILENIO JALISCO en noviembre pasado, el experto presentó una ponencia denominada: “De la contaminación a la competitividad”, en la cual destaca que “La Paz tiene que considerar la externalidades de la termoeléctrica. La externalidad es un costo social, como la causada por una termoeléctrica a base de combustóleo. El análisis de costo-beneficio es espurio si el gobierno no la incluye”.

Relató que el IMCO “desarrolló una calculadora para identificar los daños en salud provocados por partículas de 10 micras (PM10) y cuantificar los impactos económicos que se derivan de los mismos”. Esta herramienta puede servir para La Paz. “Para acercarse a un cálculo más preciso en el caso de La Paz, se necesita información que hasta ahorita no está disponible, por ejemplo, los informes a provenientes de las Cedulas de Operación Anual (coas) obligatorios del Registro de Emisiones y Transferencias de Contaminantes de la Semarnat”.

Actualmente, “el gobierno planea instalar otras plantas generadoras de energía eléctrica. Los planes de construcción de gasoducto a La Paz indican que una planta de ciclo combinada podría ser la opción más viable para CFE, pues tiene menos impacto negativo en la salud, el cambio climático y la biodiversidad que las otras opciones, según varias bases de datos consultadas”.

Los investigadores Alfredo Bermúdez, de la Universidad Autónoma de Baja California Sur (UABCS), y Javier Huerta, de la consultora Soluciones Solares, presentaron la ponencia denominada “Fuentes renovables de energía, transmisión y conexiones a la red”.

La red de transmisión de La Paz-Cd. Constitución-Los Cabos usa corriente de las siguientes instalaciones: dos unidades de turbogas en la llamada planta La Paz, tres unidades de combustión interna a base de diesel y combustóleo en la llamada planta Baja California Sur I, y 3 unidades termoeléctricas de vapor a base de diesel y combustóleo en la llamada planta Punta Prieta II.

“BCS tiene la mayor asolación de cualquier entidad del país; es comparable con los mejores sitios del mundo. Si se hace un cable marino, en vez de traer combustible de otras partes podríamos exportar energía solar. Hay 30 sistemas de energía renovable de pequeña o mediana escala en el estado, se usa y exporta a la red de la CFE, contando los de fuentes solares, eólicas, y geotermoelectricas, así como de excretas de ganado bovino y porcino”.

Sin embargo, “sólo 2 por ciento de la energía eléctrica de BCS es de fuentes renovables. La mayoría proviene de la central 3 Vírgenes perteneciente a la Comisión Federal de Electricidad (CFE) en las afueras de Santa Rosalía y de San Juanico donde hay una planta híbrida con generadora de diesel”.

Aura Solar, la central fotovoltaica más grande de América Latina, “está por arrancar por abastecer a la CFE. Opera bajo un innovador esquema en que siendo pequeño productor, se vende a la CFE y la CFE distribuya. Le pagan 98 por ciento de lo que a CFE le hubiera costado producirla”.

No hay centrales solares previstos por parte de la CFE, únicamente centrales de combustión interna. “Los productores de energía a base de fuentes renovables y los sistemas de autoconsumo de pequeños usuarios presenten posibles oportunidades, como desplazar la energía convencional de fuentes fósiles, misma que podría reducir el impacto ambiental, así como los costos de operación, y contribuir al fortalecimiento de una independencia energética”.

Dentro de los retos de estos sistemas están que “la inversión inicial en sistemas es elevada para los pequeños usuarios, y hay pocos programas que apoyan esto, así como la limitante de la CFE a fluctuaciones de un máximo de 60 megavatios. Otras posibilidades incluyen el autoabastecimiento para grandes consumidores, por ejemplo: una planta desaladora; el almacenamiento no eléctrico de energía fluctuante para aprovechamiento controlado, por ejemplo: elevación de agua (de mar) con energía solar a un embalse elevado y generación mediante turbina hidráulica; y una más es energía solar térmica con almacenamiento”.