Recuperan fuerzas de seguridad instalaciones de CAPAMA

Más de 700 mil porteños se quedaron sin servicio de agua. Integrantes del Consejo de Ejidos y Comunidades Opositoras a la presa la Parota tomaron las instalaciones del Sistema Papagayo II.

Acapulco

Más de 700 efectivos de la Fuerza Estatal, Ejército mexicano y Armada de México, recuperaron pacíficamente las instalaciones de Capama, que ayer tomaron unos 200 comuneros del CECOP y dejó sin servicio de agua potable a más de 700 mil personas en Acapulco.

Autoridades del gobierno del estado encabezados por el asesor externo Ernesto Aguirre Gutiérrez, el titular de la Secretaría de Seguridad Pública y Protección Civil, Leonardo Vázquez Pérez y Concepción Bedolla Vega, coordinador de la Comisión de Defensa de los Derechos Humanos, dialogaron con integrantes del CECOP, liderados por Marco Antonio Suástegui.

En todas las instalaciones de la Comisión de Agua Potable y Alcantarillado del Municipio de Acapulco, fueron desplegados más de 200 efectivos de la Policía Estatal, y a lo largo del camino otra cantidad similar.

Adicionalmente llegaron unos 300 elementos de la Armada de México, y personal militar, así como de Protección Civil del Estado para apoyar las labores.

“La instrucción es una operación policial para salvarguardar una instalación estratégica si ellos (los del Consejo de Ejidos y Comunidades Opositoras a la presa la Parota) la entregan no tiene por qué haber una confrontación.

“Resguardar las instalaciones, y la titularidad de la operación de la planta es prioritario. El tema del agua es asunto de seguridad nacional, si le apostáramos a la violencia lo hubiéramos hecho ayer”, advirtió el asesor externo del gobierno del estado, Ernesto Aguirre, que iba flanqueado por el secretario de seguridad y el representante de Derechos Humanos.

En tanto el vocero del CECOP, Marco Antonio Suástegui Muñoz, insistió en que solamente abrirían las bombas de agua de la Capama, pero no entregarían las instalaciones hasta que su compañero el indiciado José Palma Tornéz fuera liberado, que era la principal exigencia de los comuneros.

Ahí terció el secretario de seguridad para exigir que liberaran las instalaciones y que el caso de José Palma, se tendría que ventilar en el poder judicial y dejó en claro que no era un acuerdo de negociación, sino que tenían que entregar las instalaciones de las bombas de agua de Capama, por la afectación y falta de suministro del agua para más de 700 mil habitantes.

En seguida Silvestre Hernández Calixto, trabajador de Capama confirmó que el equipo de bombero se encontraba en buenas condiciones y explicó que a partir del medio día, en forma paulatina se pondrían en marcha las bombas para restablecer el suministro del líquido.

También dijo que ayer desde las diez de la mañana los integrantes del CECOP apagaron las bombas de agua de la CAPAMA.