Para solucionar conflicto religioso en Guerrero pactan salida de cura

El objetivo de la salida del religioso es finiquitar un conflicto religioso que inició desde septiembre de 2013.

Guerrero

Feligreses de la iglesia católica en Atliaca, municipio de Tixtla pactaron la salida definitiva del sacerdote Carlos Crestino Luna, con la intención de finiquitar un conflicto religioso que inició desde septiembre de 2013.

Los dos grupos antagónicos; uno denominado como los tradicionalistas y el otro como los cristianos católicos se concentraron en la cancha principal del pueblo, con la intención de finiquitar el conflicto que si bien comenzó en septiembre, a partir de noviembre provocó el cierre total de la capilla y la expulsión de facto del cura Crestino Luna.

La conducción de la asamblea estuvo a cargo del comisario Miguel Ángel Capilla Tenero, los tradicionalistas, se ubicaron en el lado derecho de la cancha y los cristianos en la parte izquierda.

Los primeros están en contra de leer la biblia, tener catequesis, realizar misas antes de colocar ofrendas ancestrales porque va contra sus usos y costumbres, los segundos respaldan dichas prácticas porque son avaladas por el Vaticano y no representan ningún agravio para su fe.

La totalidad de las intervenciones se desarrolló en náhuatl, lengua que prevalece en dicha comunidad habitada por más de 10 mil indígenas, cinco oradores de cada lado expusieron argumentos a favor y en contra del sacerdote.

Al final hubo una votación a mano alzada y el resultado fue mayoritario para los tradicionalistas, que se alzaron con 700 muestras de respaldo sobre 400 de sus oponentes.

Con este resultado la salida del sacerdote Crestino Luna es definitiva para el pueblo, en tanto que los ganadores se comprometieron a liberar la parroquia que permanece cerradas desde noviembre de 2013.

José Inés Capilla, uno de los seguidores del cura apuntó: "Nosotros aceptamos porque al parecer todo fue legal y ellos tuvieron mayoría. Pero eso da el mensaje de que cuando estén inconformes en algo podrán hacer lo que quieran, lo que no es bueno para el pueblo".

El mayordomo de la capilla de San Salvador, Virgilio Varela recibió la encomienda de buscar otro cura, aunque se admitió que no saben cómo le hará, pues la Diócesis Chilpancingo-Chilapa no estuvo al tanto de la asamblea de este domingo.

"No se ha notificado al obispo, pero estuvo presente gente de la Subsecretaría de Asuntos Religiosos, ellos le van a comentar en que quedó todo", dijo el habitante de la comunidad.