• Regístrate
Estás leyendo: ¡Si estás bien, saca una mano!, los gritos en el penal
Comparte esta noticia
Domingo , 23.09.2018 / 04:20 Hoy

¡Si estás bien, saca una mano!, los gritos en el penal

Familiares de los reos hicieron guardia durante el día a fin de recibir información de la autoridad; las primeras horas los datos eran escasos y la desesperación iba creciendo.

1 / 2
Publicidad
Publicidad

Jahir!, ¡Carlos, si estás bien, saca una mano!, ¡Mario!", los llamados se mezclan, pero dan tiempo para que los internos, que están a poco más de 30 metros de la calle, los puedan escuchar.

Desde las celdas, las respuestas llegan mezcladas, pero la información fluye poco a poco, algunos están bien, otros esperan un movimiento o algo que les indique que su familiar sigue vivo.

Afuera un joven se cuelga de la cerca del centro penitenciario, espera que los reos que están en la escalera de uno de los pabellones lo reconozcan y le den información.

Los helicópteros de diversas corporaciones policiacas y de Protección Civil vigilan las inmediaciones del penal desde arriba, mientras en las calles de la colonia Valle Morelos y Del Maestro al menos 10 unidades de la Policía Estatal avanzan lentamente, entre los puestos de un mercado.

En la esquina se topan con una camioneta del Ejército que traslada a 30 uniformados que habrán de vigilar las calles cercanas al penal.

Mientras se avanza por la calle la multitud empieza a crecer, las filas de mujeres que buscan ingresar, aunque sea por dos minutos al centro penitenciario, ya son largas.

En la parte central de la calle una camioneta empieza a repartir botes de agua y comida para las presentes, el calor no es para menos, los casi 30 grados centígrados no dan la idea de que sea invierno y la Secretaría de Desarrollo Social estatal quiere evitar algún caso de deshidratación.

Seguimos avanzando y las casi tres mil personas que se encuentran en el área buscan resguardarse de los rayos del sol mientras hacen fila.

Madres de familia, sus pequeños y personas de la tercera edad aguardan por información en las banquetas y recargados en los coches.

"¿Sabe algo de los niños, de los niños de las mujeres de adentro?, mi sobrina está ahí, nada más me la quiero llevar", dice una joven pelirroja a un grupo de mujeres que comparten información particular.

Le indican que debe acercarse a los guardias y esperar que le digan cosas nuevas, aún no se sabe nada de esos casos.

Cada vez son más los rostros donde se refleja la desesperación, los datos fluyen a cuentagotas, algunas personas aguardan por información desde las 05:00 y pasado el mediodía aún no hay información de su recluso.

Frente a la puerta de visitas del penal, a esta hora luce tranquilo, pero durante la mañana no fue así.

A las 06:00, familiares de los reos bloquearon la circulación por la avenida Aztlán y causaron una importante carga vehicular. Posteriormente, alrededor de las 09:00, otro grupo de personas ávidas de información logró vencer la puerta de uno de los accesos al penal, por lo que atravesaron una camioneta de Policía para evitar la entrada al reclusorio.

La recepción telefónica es mala, pero los familiares se las ingenian para hablar con quienes les piden datos sobre los reos.

"¿Quién le avisó a mi mamá?, Les dije que no prendieran la tele para que no se enterara, saben que le puede dar algo", grita una mujer.

Por el lado derecho, muy cerca de una tienda de conveniencia y de una mesa improvisada de información, avanza un grupo de mujeres sollozando. Les han avisado que es altamente probable que uno de sus familiares haya fallecido en el centro penitenciario la madrugada del jueves, ahora deben ir hasta el anfiteatro del hospital Universitario.

Más personas las rodean, quieren saber si le dieron más datos sobre los fallecidos, pues según las autoridades estatales la cifra es cercana a 50 y hasta el momento sólo han dado el nombre de 20 y es mediodía.

Organismos no gubernamentales instalan mesas de información improvisadas en los extremos de la calle, presentan los datos para los ciudadanos de forma rudimentaria.

Los colaboradores del grupo de Derechos Humanos Internacionales tomaron hojas de máquina y copiaron los nombres de los fallecidos que dio a conocer el Gobierno del Estado, además, comienzan a levantar un listado de personas por buscar, en caso de que se dé información del caso.

"¡Rubén, Rubén!", se escucha desde la reja.

"El bato aquí está, está bien", contestan desde la zona sur del centro de readaptación.

Así, las familias esperan información, sentados sobre muretes de concreto que se pusieron durante la ola de inseguridad que afectó al estado en 2010.

Los comerciantes de la zona hacen su agosto con fruta, tepache, aguas y otros alimentos.

Los vecinos del penal miran desde sus puertas la escena que ocurre, los gritos vuelven a sonar, la calma aparente es una realidad.

Queda prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta página, mismo que es propiedad de MILENIO DIARIO S.A. DE C.V.; su reproducción no autorizada constituye una infracción y un delito de conformidad con las leyes aplicables.