Policías niegan aumento de violencia en Guerrero

Tras los señalamientos que hiciera Rogelio Ortega en contra de la Policía Municipal, que al regresar a las calles se disparó la violencia, el representante legal rechazó las imputaciones.
Tras los señalamientos que hiciera Rogelio Ortega en contra de la Policía Municipal, que al regresar a las calles se disparó la violencia, el representante legal de los agentes rechazó las imputaciones.Imagen de archivo
Tras los señalamientos que hiciera Rogelio Ortega en contra de la Policía Municipal, que al regresar a las calles se disparó la violencia, el representante legal de los agentes rechazó las imputaciones.Imagen de archivo (Cuartoscuro)

Acapulco, Guerrero

Tras los señalamientos que hiciera el gobernador Rogelio Ortega en contra de la Policía Municipal, que al regresar a las calles se disparó la violencia, el representante legal de los agentes rechazó las imputaciones, y sostuvo que los uniformados no actúan con independencia, ni solos.

"Recibieron las armas hace casi 30 días apenas, y la operatividad del conocido programa de Seguridad Pública con las Bomus (Bases de Operaciones Mixtas), se puede constatar con el secretario", afirmó el abogado Jesús Antonio Lemus Beltrán.

"Los policías realizan operativos atendiendo la coordinación de la SEDENA, la Policía municipal no puede realizar operativos sino es a través únicamente de la coordinación con los militares. Por eso salen de contexto las declaraciones del gobernador porque ellos, no actúan ni con independencia ni con autonomía", dijo.

El representante de los uniformados, el litigante Lemus Beltrán, reprochó al gobierno estatal la falta de solidaridad y carencias de los uniformados pues a pesar de los acuerdos no se respetaron y aún carecen de seguridad social, de seguro de vida y otras prestaciones.

"Ustedes conocen de varios hechos violentos en donde fueron atacados miembros de la Policía Municipal, por delincuentes comunes o de la delincuencia organizada; pero es ya lo definirá las investigaciones", dijo.

Y señaló que la policía de Acapulco no contaba con el armamento necesario para combatir la delincuencia.

"Ya se les había avisado a las autoridades que los policías corrían peligro, en el sentido de que al carecer de armamento podían ser objeto de venganza o represión por parte de la delincuencia".

"Hace 30 días la policía empieza a recibir el armamento, luego de que en los meses de abril, mayo y junio se realizaron una serie de cursos de Proximidad Social, pues eran necesarios y era una condición sin la cual el Ejército, podía autorizar la devolución del armamento, por eso es incorrecta la acusación", recriminó.