Activista oaxaqueño amenaza con crucificarse

Alejandro Rojas, además, inicio una huelga de hambre afuera  de la Defensoría de los Derechos Humanos ante la situación que vive su familia en San Carlos Yautepec. 
El activista ya tiene su cruz.
El activista ya tiene su cruz. (Óscar Rodríguez)

Oaxaca

El activista de origen chatino Alejandro Rojas Arrazola, quien amenaza con crucificarse, se declaró en huelga de hambre afueras de las instalaciones de la Defensoría de los Derecho Humanos del Pueblo de Oaxaca (DDHPO) para pedir apoyo para regresar junto con su familia a San Carlos Yautepec, de donde fue exiliado y desterrado.

Tras haber sido encarcelados durante cinco años, luego de que fueran acusados de dañar propiedad ajena, Alejandro Rojas  y Alfonsa Martínez habitan en donde el tiempo se los permita, en la calle, en las banquetas, iglesias o edificios públicos.

El hombre dijo que no han sido atendidas sus exigencias, ya que durante largos meses ha pedido que la defensoría emita medidas cautelares para que él y su esposa puedan regresar a casa, ya que después de haber quedado en libertad este matrimonio ha intentado volver a su hogar sin poder lograrlo ya  que su rancho y demás propiedades fueron quemadas por ordenes del pueblo, que ordeno su destierro.

“Todo por ser pobre y porque ya estamos viejos, nadie nos hace caso, queremos justicia;  justicia porque fuimos encarcelados de manera injusta y porque quemaron nuestro hogar”, dijo.

Hace un par de meses, según contó el hombre de avanzada edad, su mujer sufrió una caída que le daño la columna vertebral,  la llevó al Hospital Civil donde la atención le fue negada por que no tiene ni seguro popular.

Alejandro Rojas lamento que no haya autoridad que atienda su reclamo, por lo que demando la intervención de la DDHPO para que se haga valer el respeto a sus garantías individuales.

Pidió también que se castigue e investigue al ex agente de San Carlos Yautepec, Ismael Cortés Manzano así como al comisariado del Trapichito de Dolores y de la Comunidad de los Canseco, Ismael Sibaja Sosa e Ismael Díaz Cortés ya que ellos fueron  quien lo incriminaron utilizando falsas pruebas falsas para  encarcelarlo.

“Nos robaron nuestro patrimonio, aparte de quemar nuestra casa, también invadieron tierras en donde sembrábamos para poder obtener un ingreso económico, no tenemos nada y la Defensoría no nos toma en cuenta, nuestra edad ya nos pesa y queremos morir en nuestro lugar de origen”, agregó.

El hombre de la tercera edad acusó que el titular de la Defensoría de los Derechos Humanos del Pueblo de Oaxaca (DDHPO), Arturo Peimbert Calvo prometió ayudarlos desde hace más de un año, sin embargo esa ayuda no ha llegado motivo por el cual instalaron una protesta a las afueras de ese organismo.