Luce Ures, Sonora, desierto

Ante la falta de seguridad, los habitantes decidieron no llevar a sus hijos a la escuela, mientras que los comercios permanecieron cerrados.

Hermosillo

Luego de un tiroteo ocurrido la tarde del jueves, los padres de familia en Ures, Sonora, decidieron no enviar a sus hijos a la escuela, esto, hasta encontrar condiciones de seguridad.


En general la población ubicada a menos de 100 kilómetros al poniente de Hermosillo, amaneció con temor a otros enfrentamientos y decidió no salir a las calles.

Las calles de Ures lucieron desiertas y hasta algunos comercios cerraron sus puertas en esta población de unos 10 mil habitantes.

El jueves hombres armado secuestraron a un residente del municipio y luego atacaron a balazos dos casas habitadas por familias dedicadas a la ganadería. 

El tiroteo se extendió por varias  horas, provocando caos y pánico entre los moradores de la ex capital de Sonora.