SSP de Guerrero rechaza enviar patrullas a Tierra Caliente

La cabecera municipal de Pungarabato, ayuntamiento que se quedó sin unidades de vigilancia por el desgaste que presentaban y un percance ocurrido en el desempeño de sus tareas. 

Chilpancingo

La Secretaría de Seguridad Pública (SSP) estatal negó el envío de patrullas de la Policía del Estado a la cabecera municipal de Pungarabato, ayuntamiento que se quedó sin unidades de vigilancia por el desgaste que presentaban y un percance ocurrido en el desempeño de sus tareas.

El 7 de agosto pasado, el ingeniero Alfredo Cruz Valencia, director de Seguridad Pública Municipal en Pungarabato envió un oficio a la Secretaría de Seguridad Pública y Protección Civil (SSP y PC) estatal para solicitar el apoyo con dos patrullas.

Las unidades fueron requeridas a partir de que Pungarabato solamente cuenta en estos momentos con una patrulla, tres permanecen fuera de servicio como consecuencia de un percance del que todavía no se reponen.

En la petición, el jefe de Seguridad Pública local explica que las dos unidades serían utilizadas para realizar recorridos de rutina día y noche.

La respuesta estuvo a cargo del inspector general de la SSP Juan José Gatica Martínez, quien por medio de un oficio firmado en Chilpancingo, sin fecha destaca lo siguiente.

“En atención a su oficio del 7 de agosto, me permito informar a usted que no es posible proporcionarle el apoyo solicitado debido a que las unidades oficiales, al igual que el personal de esta Secretaría se encuentran desplegados, implementando diversos operativos en las regiones de nuestro estado, así como en los límites con otras entidades federativas”.

Y subraya: “Esperando contar con su comprensión, le envío un cordial salud”.

Pungarabato es considerado como el centro político y económico de la Tierra Caliente de Guerrero, una de las zonas más afectadas por la actividad del crimen organizado.

Está ubicado en el límite con Michoacán y en enero pasado, de acuerdo al propio jefe de la policía local presentaba una estadística de un asesinado cada tercer día.

En dicha ciudad se encuentra la preparatoria número 8 de la Universidad Autónoma de Guerrero (UAGro), en donde los maestros y padres de familia decidieron cerrar el turno vespertino por temor a que los estudiantes sufrieran un ataque a manos de los delincuentes.

También alberga la escuela de Veterinaria y Zootecnia de la misma institución, en la que hace un año seis estudiantes fueron confundidos con integrantes de una célula delictiva por parte de la Policía Federal (PF), que pretendió vincularlos sin pruebas con la ejecución de 17 personas encontradas en Coyuca de Catalán.