Conmemoran 40 aniversario de secuestro de familia en Michoacán

La familia Guzmán Cruz fue sacada de su domicilio presuntamente por efectivos militares la tarde del 26 de julio de 1974; se desconoce su paradero.
Pancartas con la imagen de la familia Guzmán Cruz.
Pancartas con la imagen de la familia Guzmán Cruz. (Quadratín)

Zacapu

Organizaciones sociales, de derechos humanos, integrantes de la CNTE, indígenas y pueblo en general conmemoran el 40 aniversario del secuestro de la familia Guzmán Cruz, quienes una tarde del 26 de julio de 1974 fueron  detenidos  por efectivos militares y cuyo paradero hasta la fecha se desconoce.

En la plaza principal del poblado de Tarejero, cientos de habitantes recordarán los lamentables sucesos, donde efectivos militares irrumpieron de manera violenta en esta pequeña localidad de escasos ocho mil habitantes y fusil en mano allanaron decenas de domicilios  en busca de los integrantes de la familia Guzmán Cruz.

De acuerdo a los reportes históricos, esa tarde J. Jesús Guzmán y sus hijos Armando, Amafer, Solón y Venustiano Guzmán Cruz, dos de ellos estudiantes nicolitas y miembros del Movimiento de Acción Revolucionaria, fueron sacados de su domicilio a golpes y puntapiés y subidos a camiones militares, quienes supuestamente los trasladarían a una zona militar.

Hoy, a 40 años de los sucesos, los pocos familiares de la familia Guzmán Cruz, respaldados  por comunidades indígenas y grupos sociales y organizaciones de derechos civiles demandan al gobierno de la República la presentación de los ocho habitantes detenidos.


Exigen que Federación explique destino de familia Guzmán Cruz

La doctora Blanca Hernández, integrante de la fundación de derechos humanos Lucero AC, informó que el caso de la familia Guzmán Cruz  fue aceptado el año pasado por la Comisión de Derechos Humanos de la Organización de Estados Americanos  (OEA) para exigir al gobierno mexicano explique el destino que tuvieron los integrantes  de esta familia.

La defensora de los derechos humanos acusó que el Estado mexicano ha sido omiso ante las exigencias de los grupos sociales  y organizaciones civiles para aclarar el destino de más de mil 300 mexicanos detenidos y desaparecidos durante la denominada guerra sucia que instrumentó el gobierno federal durante los tiempos de Gustavo Díaz Ordaz y Echeverría Álvarez.

A pesar de ello, la doctora Blanca Hernández reconoció que en la década de los 90 el régimen salinista brindó cierta apertura para la búsqueda de cientos de activistas políticos desaparecidos durante esta etapa de guerra sucia con la creación de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) y de la Fiscalía Especializada para Desaparecidos Políticos.

Blanca Hernández comentó que a pesar de la buena voluntad, la CNDH ha sido limitada para abrir expedientes donde se encuentran los archivos de los cientos de desaparecidos políticos.