Permanecerá la policía estatal en Chilapa hasta restablecer la paz social

El gobernador del estado ofreció que seguirá la vigilancia. La vida académica y productiva del municipio se paraliza por culpa del crimen. Vecinos implementan toque de queda autodeclarado.

Chilpancingo

La vida comercial, académica y productiva de Chilapa de Álvarez, municipio que enlaza la región Centro con la Montaña de Guerrero quedó paralizada desde el medio día del jueves, a consecuencia del miedo generado por dos días de enfrentamientos entre supuestos grupos del crimen organizado.

Mientras el Ejército y la Policía del Estado patrullan las calles, en redes sociales los habitantes de Chilapa implementan un toque de queda no declarado, para evitar que nuevas confrontaciones los sorprendan fuera de sus domicilios.

En el transcurso de la tarde del 10 de julio, se confirmó que vía telefónica, el gobernador Ángel Aguirre Rivero se comprometió con el presidente municipal, Francisco Javier García González a reforzar las acciones de seguridad, la Policía del estado permanecerá en la ciudad hasta restablecer plenamente la paz social.

En las redes sociales, los habitantes de la levítica ciudad se convocan a una modalidad de toque de queda, no declarado por las autoridades pero sí auto impuesto a partir de las 15:00 horas del jueves.

Las autoridades del municipio exhortaron a la ciudadanía para que implementen un plan de prevención familiar, lo que consiste fundamentalmente en evitar salir de sus hogares, así como a reportar cualquier acto delincuencial a través de denuncia anónima, utilizando el número 118 desde los teléfonos celulares y el 47 5 24 35 del servicio doméstico.

El presidente municipal, José Francisco García se reunió con los mandos del Ejército Mexicano y luego con su gabinete de seguridad municipal para tomar acuerdos.

Todas las actividades académicas, principalmente los actos de clausuras de fin de cursos programados para el jueves y viernes quedaron suspendidos hasta nuevo aviso.

Los negocios, al igual que los planteles educativos permanecen cerrados, lo que contraviene el perfil comercial y turístico que caracteriza desde su fundación a Chilapa de Álvarez.