Alistan priistas ley contra el robo de hidrocarburos

El año pasado el sector petrolero perdió 3 mil mdd y el eléctrico más de 50 mil mdp, resaltan los legisladores en su quinta reunión plenaria.
El coordinador Emilio Gamboa y el procurador general, Jesús Murillo Karam, durante el foro en Veracruz.
El coordinador Emilio Gamboa y el procurador general, Jesús Murillo Karam, durante el foro en Veracruz. (Jorge Carballo)

Veracruz

El PRI en el Senado anunció que va por más reformas al sector energético y que alista una ley especial para sancionar el robo de hidrocarburos, pues el año pasado el sector petrolero registró pérdidas de 3 mil millones de dólares y el eléctrico de más de 50 mil millones de pesos.

Los directores de Petróleos Mexicanos (Pemex) y de la Comisión Federal de Electricidad (CFE), Emilio Lozoya y Enrique Ochoa, respectivamente, dijeron que el tema es de la mayor relevancia para el Estado mexicano, pues no son solo pérdidas económicas, sino de seguridad.

Explicaron que en el caso de la electricidad se destinarán 7 mil 700 millones de dólares para mejorar las redes de distribución e inhibir este delito. "Tiene riesgos en la salud de los niños, de las madres, de las familias mexicanas, por lo tanto Petróleos Mexicanos y su director general respaldan de forma contundente cualquier iniciativa de los legisladores... Y cualquier elemento que nosotros podamos aportar para combatir este cáncer será de nuestro mayor interés", refirió Lozoya.

Los priistas, encabezados por el coordinador Emilio Gamboa, se reunieron con el procurador Jesús Murillo Karam en el contexto de su quinta reunión plenaria, donde adelantaron que presentarán un proyecto de ley para sancionar los delitos contra el patrimonio petrolero y la energía eléctrica, luego de que se detectó que las pérdidas por ordeña, robo o comercialización alcanzaron mil millones de dólares, con 9.3 millones de barriles hurtados.

En entrevista, el presidente de la Comisión de Seguridad Pública, Omar Fayad, dijo que el procurador dio su aval a la propuesta "que hacemos hasta ahora, porque en la discusión de la reforma energética ya no la pudimos meter. Si ya vimos el lío que se armó cuando se quiso introducir un tema penal en la reforma de telecomunicaciones, mejor preferimos posponerla hasta los primeros días de septiembre, cuando ya se tenga el proyecto acabado", indicó el legislador.

Sin embargo, más tarde, en la reunión con Lozoya y Enrique Ochoa, senadores consultados dijeron que se revisaron con los funcionarios las cifras de las afectaciones por estos delitos y que en el encuentro se informó que el robo de petróleo durante 2013 alcanzó los 3 mil millones de dólares.

En conferencia, el director de la CFE señaló que en el caso específico del robo de luz las pérdidas técnicas y no técnicas fueron de 15 por ciento de todo lo que se transporta por las redes de transmisión y distribución.

"Eso fue equivalente a un costo de 50 mil 333 millones de pesos para el país, de los cuales, más de 29 mil fueron por pérdidas no técnicas, que incorporan el robo, los diablitos o la cultura del no pago", refirió.

Agregó que para atenderlas, la reforma energética establece nuevos mecanismos contractuales para mejorar las redes de transmisión y distribución del país para reducir las pérdidas técnicas y no técnicas.

Hizo notar que entre los proyectos de licitación que ha anunciado el secretario de Energía, Pedro Joaquín Coldwell, hay 21 proyectos con inversiones cercanas a 7 mil 700 millones de dólares, cinco para hacer más eficientes las redes de suministro.

Mencionó que estas cinco propuestas equivalen a inversiones por 512 millones de dólares y que se traducirán en la incorporación de 910 mil 400 medidores nuevos de última tecnología, 20 mil 500 transformadores y más de mil 270 kilómetros circuito de redes de distribución.

"Con estas medidas estamos contribuyendo a reducir las pérdidas técnicas y no técnicas en las redes de transmisión y de distribución que incluyen la reducción del robo de energía eléctrica", aseguró.

En tanto, Lozoya destacó que el robo de hidrocarburos es uno de los mayores problemas que enfrenta Pemex, porque al perforarse ductos se generan situaciones de inestabilidad, como ocurrió en Cadereyta con una situación ambiental de la mayor gravedad, de la que Pemex es agraviado, pero que se encargará del daño ambiental.