Rituales diversos para recordar a los que ya se fueron

Las celebraciones comienzan desde el 28 de octubre y se prolongan al 2 de noviembre.
En las ciudades más grandes, los desfiles y concursos de catrinas mantienen viva la tradición.
En las ciudades más grandes, los desfiles y concursos de catrinas mantienen viva la tradición. (Isabel Zamudio)

Veracruz

Música, rituales, altares, visitas cantadas a los cementerios, ceremonias prehispánicas, globos gigantes de papel china, arcos florales, huapangueadas y sones jarochos y huasteco, forman parte de las múltiples formas en que los veracruzanos celebran a sus muertos.

En los municipios con mayor concentración de población indígena las tradiciones son más arraigadas y los festejos llegan a durar hasta una semana.

De norte a sur del estado, los muertos son recordados y "vueltos a la vida" durante dos días.

El 1 y 2 de noviembre son aprovechados por muchos para recordar a sus seres queridos y por otros, la mayoría, para visitar algunos pueblos, donde la celebración es más importante que las fiestas patronales, pues la población participa colocando adornos y altares.

Misantla, en la zona central del estado, es junto con Naolico de Victoria, Xico, Zozocolco de Hidalgo, Tempoal, Papantla, Úrsulo Galván, Santiago y San Andrés Tuxtla, uno de los municipios que mayor número de visitantes atraen.

Allí, las celebraciones comienzan desde el 28 de octubre y se prolongan al 2 de noviembre.

Esteban Rodríguez, delegado del INAH Veracruz, recordó que la Unesco reconoce la celebración como patrimonio material e inmaterial de la humanidad.

La indumentaria, la gastronomía y la visión diferente que se tiene de la muerte en México es reconocida a escala internacional.

Las poblaciones con culturas prehispánicas son las que mayor arraigo mantiene.

"En la época prehispánica hay una visión diferente de la muerte", una visión en la que los difuntos van a Mictlán, no al cielo, van al infierno, a un estado diferente cada uno, según la vida que llevaron.

El antropólogo y secretario de la Asociación de Guías Federales Universitarios, Guillermo Macías, destacó que en los pueblos con mayor presencia indígena, las familias engalanan sus casas, trazan los caminos con cempasúchil y moco de pavo para que los muertos encuentren su altar.

El Xantolo en Tempoal, en la Husteca Veracruzana es, sin duda, una de las fiestas más interesantes; unión de sincretismo del pasado, el presente y el futuro.

Ir al cementerio a bailar, danzar por las calles con máscaras, constituye para los turistas un espectáculo.

Es en esta zona y en Zozocolco donde más turismo extranjero llega, pues la suelta de globos de papel china despierta gran interés en los visitantes.

En los primeros días de noviembre Zozocolco lleva a cabo su Festival de Globos de Papel China, así como concursos.

La danza, los huapangos potosinos, los tríos y los concursos de calaveritas se hacen presentes tanto en Tempoal como en Zozocolco. En El Tajín, en Papantla, las danzas y ceremonias totonacas se unen para recibir a los muertos.

En contraste, en las ciudades más grandes como Veracruz, Xalapa o Coatzacoalcos, los desfiles y concursos de catrinas mantienen viva la tradición.