Río en Morelos no podrá ser usado para recreación

La dirección de Protección Civil del Ayuntamiento de Jojutla, aseguró que en el río Amacuzac hay material como arena, clavos, varillas, alambres escombro y piedras de gran tamaño.

Jojutla

El gobierno municipal alertó a habitantes, excursionistas y vacacionistas de la próxima temporada vacacional a no introducirse a las aguas del río Amacuzac debido a que el movimiento del afluente revuelve material de construcción que permanece en sus aguas y en el fondo del mismo, lo que pone en peligro la vida de quien nade en él.

La dirección de Protección Civil del Ayuntamiento de Jojutla, aseguró que material como arena, clavos, varillas, alambres escombro y piedras de gran tamaño flotan en el río o permanecen en el fondo luego de las crecidas que mostró en septiembre pasado, que inundó varias comunidades, y arrasó con casas y algunos inmuebles públicos como vados y puentes.

La dependencia colocó en los puentes de la zona así como en alguno acceso al lugar letreros que prohíben el uso del río debido a los peligros que ello representa.

La medida busca que ciudadanos locales o foráneos sufran algún daño al meterse a nadar como se acostumbra, sobre todo por las altas temperaturas y la próxima temporada vacacional.

“El gobierno federal está haciendo unos trabajos de remodelación, por lo que se le exhorta a la gente que eviten de ir a nadar en esa zona ya que es una zona que está en reconstrucción y que hasta en cierto momento puede ocasionarles algún daño”, reiteró la alcaldesa, Hortensia Figueroa.

Insistió en que la mejor opción para esta temporada de calor, es que la gente que acostumbra ir a nadar, lo haga de manera segura en algún balneario de la región, ya que “por lo menos en el rio Amacuzac se corre el riesgo de que alguna persona salga lastimada y si lo hace dijo será bajo su propia responsabilidad”.

Alternamente, el Ayuntamiento retiró a los comerciantes semifijos ubicados en la ribera del rio, pues no cuentan con permisos para permanecer en ella, luego de que las crecientes también dieron cuenta de puestos metálicos ó restaurantes rústicos. “Es un peligro que estén en la zona”, sentenció Figueroa.