Piden intervención de Segob en municipio de Oaxaca

Cuatro indígenas de San Juan Ozolotepec acusaron al presidente municipal, Pedro Cruz, de destruir el templo evangélico.

Oaxaca

Cuatro indígenas evangélicos, que lograron escapar de San Juan Ozolotepec, acusaron al presidente municipal Pedro Cruz González de intolerancia religiosa al ordenar demoler un templo, por presuntamente violentar sus tradiciones y creencias normadas en sus usos y costumbres.

Familiares de los agredidos, demandaron la intervención de la Secretaría de Gobernación y de la Comisión Nacional de Derechos Humanos, para sacar del pueblo a quienes se encuentran  en la cárcel del poblado donde, aseguraron, son sujeto de tortura y vejaciones.

Alfredo Alonso, junto con sus hermanos Raymundo y Aquiles, quienes lograron escapar con vida de una turba que intento lincharlos, acusó al presidente municipal de la violencia que priva en tal poblado localizado en la Sierra Sur oaxaqueña.

"Por obra de Dios estamos vivos, porque nos golpearon con toda saña utilizando hasta varillas, piedras y amenazaban con quemarnos vivos tan solo por querer ayudar a nuestros familiares, que son víctimas solamente de un abusos de autoridad por parte de una autoridad municipal intolerante", explicó.

El indígena lamentó que Pedro Cruz  haya “envenado” al pueblo, para generar un odio contra todo aquel que no es católico, violentando la ley y la propia constitución que permite la libertad de creencia de todos los ciudadanos.

Indicó que el munícipe busca solo perpetuarse en el poder y  ara tapar sus actos de corrupción no permite que haya ninguna oposición en su contra, por ello ha arremetido contra los evangélicos, a quienes han sido los únicos que lo delatan y a los que ahora señala de traidores y difamadores.

Narró que luego de ordenar la demolición del templo, y el allanamiento de las casas de todos los seguidores de la congregación religiosa,  los mandó encerrar en la cárcel municipal.

Entre los detenidos mencionó el caso de su propio hijo Leopoldo Alonso, a quien señala como pastor del grupo religioso evangélico, además Manuel Martínez Silva, Miguel Silva Reyes y Placido Aragón.

En tanto, el pastot de congregación, Sergio Aquino Domínguez, anunció que se ha buscado la mediación de la Secretaría de Gobernación para lograr la libertad de sus fieles.

Pidió se ofrezcan medidas cautelares para los retenidos, en particular para la familia del pastor, Leopoldo Alonso, a quien la autoridad municipal lo ha despojado de sus terrenos, “y mandó quemar su casa”.