La reforma educativa es puesta a prueba en Oaxaca

Hace dos semanas empezó el ciclo escolar. En Oaxaca hasta ahora no ha habido problemas, a pesar de la advertencia de la CNTE de seguir con su lucha contra la reforma educativa y el nuevo IEEPO.

Oaxaca

El primer día de clases pareció desarrollarse con total normalidad en la escuela primaria Patria Libre de Oaxaca. Niños con uniformes y mochilas nuevas, con personajes como Dora la Exploradora, Hello Kitty y las heroínas de Frozen, se reencontraron con sus compañeros y entonaron el himno nacional.

En Oaxaca, sin embargo, eso dista mucho de ser un día normal. Las huelgas y protestas de los maestros hicieron que los niños perdieran 50 de los 200 días de clases del ciclo escolar pasado, según las autoridades.

Además algunos padres aseguran que los maestros amenazan con reprobar a sus hijos si no apoyan a su sindicato.

"Cada año ha habido paro (...) Yo he visto el retraso en mis hijos que hemos tenido que apoyarlos en casa para que los niños aprendan", comentó Claudia Rodríguez Sosa, de 33 años, quien tiene tres hijos en edad escolar.

Las cosas, no obstante, parecen estar cambiando en el último bastión de los maestros más radicalizados del país, con la entrada en vigor de la reforma educativa y la reestructuración del Instituto Estatal de Educación Pública.

El IEEPO ahora es manejado por personas designadas por el gobierno y tiene guardias las 24 horas del día. Además, puede rebajar salarios e incluso despedir a maestros con más de tres ausencias injustificadas, lo que reduce las posibilidades de la sección 22 de lanzar huelgas prolongadas.

"Te puedes manifestar, pero siempre y cuando no trastoques el derecho", dijo el nuevo director del instituto, Moisés Robles. "Tendrán que inventarse los mecanismos de marchar en la madrugada, en los fines de semana, a contraturno".

Las autoridades dicen que casi todas las escuelas de Oaxaca comenzaron a funcionar en las fechas indicadas y que no se han registrado mayores problemas en las dos primeras semanas del ciclo lectivo. La CNTE afirma que la resistencia continuará.

"A los que nos perjudican es a los niños porque no aprendemos nada, y los padres, porque no tienen tiempo para estarnos cuidando", dijo Jonatan Contreras, alumno de sexto grado de Patria Libre, una escuelita que consiste en varias aulas de techo plano construidas alrededor de un patio, cuya biblioteca es un salón con olor a humedad, libros viejos y filtraciones de agua en el techo.

"Pero sí nos ponemos clases, ¿no?", comenta su maestro.

"Uh-huh, nos ponemos clases a veces por media hora más, o si no pues alargamos un poquito el ciclo escolar", indicó Contreras.

Todavía quedan unas 75 carpas en la plaza principal de la ciudad de Oaxaca, donde la sección 22 mantiene su protesta.

"Si la pretensión es despedir a 83 mil trabajadores, bueno, pues que lo hagan", afirmó Francisco Villalobos, el número dos del sindicato. "Y vamos a tener un serio conflicto, ¿no?".