‘Raiteros’, problema recurrente en San Diego

Se trata de transporte pirata que se instala en la frontera con Tijuana, para los turistas que llegan a pie.

San Diego

Conocidos como ‘raiteros’, ofrecen un servicio de transporte no autorizado en cualquier tipo de vehículo desde camionetas tipo panel hasta carros compactos, a quienes cruzan la frontera a pie en San Diego. 

Se instalan en puntos estratégicos donde pasan sus clientes potenciales, a quienes pueden llevar a lugares cercanos a la frontera o a varias horas de distancia.

Constantemente, autoridades realizan operativos para tratar de removerlos de la zona, por considerar que ponen en peligro a los usuarios, al dar un servicio que no cumple con las regulaciones de seguridad, además que no ofrece ninguna garantía.

El pasado fin de semana, un grupo de diez personas pagó a uno de estos ‘raiteros’ por transportarlos de San Ysidro al parque Disneyland en Anaheim, California, a 180 kilómetros al norte de Tijuana, sin imaginar que el viaje no sería redondo.

Fernando Quintero formó parte del grupo de turistas, señala que pese a que pagaron 30 dólares adelantado por ida y vuelta, pero al salir del parque a la hora acordada el transporte no se presentó, además no atendió ninguna de las llamadas hechas por los viajeros.

"Hablamos al teléfono que nos dieron y no nos contestaron. En uno contestaron después de mucho intentar y resulta que era una oficina en Las Vegas, no es San Diego ni en Los Ángeles y nos dijeron que los números los habían transferido un día anterior; entonces estuvo bastante extraño, nos dejaron abandonados y nunca contestaron el teléfono", explicó.

El tijuanense señaló que el grupo, del cual no todos se conocían, tuvo que buscar hospedaje de último minuto y fue hasta el día siguiente cuando regresaron a San Ysidro para reclamar al servicio de transporte.

"Nos dejaron varados y nos hicieron, uno, que durmiéramos allá, ellos no saben si tienes dinero o no o si tienes alguien que te ayude, y aparte pagar por transporte de regreso al día siguiente", señaló.

Indicó que los raiteros aceptaron que no contestaron el teléfono, argumentando "problemas técnicos", aunque no justificaron la razón por la cual no se presentaron a la hora acordada y únicamente accedieron a regresar el dinero de la mitad del boleto.

Otro tijuanense que pasó por una experiencia similar fue Martín Armenta, quien se vio obligado a pagar por este servicio, al no encontrar transporte que lo llevara de manera inmediata al aeropuerto de Los Ángeles, donde tenía un vuelo cuatro horas más tarde.

Dijo que una persona escuchó su conversación a unos pasos de la frontera y le ofreció llevarlo a Los Ángeles. Cuando éste aceptó, le pagó 60 dólares y lo llevaron con el que sería su chofer.

Recordó que se trataba de un vehículo pequeño donde iban más personas de lo debido, algunos sin cinturón de seguridad.

"Cuando le doy los 60 dólares, me lleva y veo que es un carro Thunderbird como del ochenta y tantos y me doy cuenta que habían otras personas que iban a ir, yo no sabía esto, pero ya estaba ahí y no iba a decir que no porque iba a perder más tiempo y perder mi vuelo".

Jason Wells, director de la Cámara de Comercio de San Ysidro indicó que se trata de un problema de antaño y pese a que se realizan inspecciones por parte de la policía de San Diego, los raiteros encuentran la forma para seguir operando de manera ilegal.

Confió en que el proyecto de establecer un centro de transporte en los próximos años, ayudará a erradicar esta práctica.

"Con tantas jurisdicciones, los criminales saben dónde están las líneas, dónde pueden operar o no, entonces ahí están haciendo la maldad y cuando llegan los agentes se esconden. Tenemos una solución a ese problema que es el centro de transporte intermodal, un concepto que ayudaría a quitar los ‘raiteros’ y los problemas que trae".

Los llamados ‘raiteros’ pueden ser multados con 350 dólares, o hasta tiempo en la cárcel si no es la primera vez que son sorprendidos.

Por lo general, estas personas esperan a sus clientes potenciales a la salida del cruce peatonal, donde diariamente transitan 25 mil  personas, ofreciéndoles bajo costo y una manera más rápida de llegar a su destino.