Asesinan a dos policías y a su hijo en Cancún

La Fiscalía de Quintana Roo informó que las víctimas fueron el comandante Julio César Durán Cárdenas, su esposa Alia Shagrel Lugo Leal, que también era policía, y su hijo.
Una mujer quedó tendida en el estacionamiento del centro comercial.
Una mujer quedó tendida en el estacionamiento del centro comercial. (Especial)

Cancún

Presuntos miembros del crimen organizado asesinaron a tiros a un comandante de la Policía Ministerial,  a su esposa –también comandante de la corporación-- y a su pequeño hijo, cuando salían del cine y abordaban su auto en la Gran Plaza en Cancún.

El Fiscal General, Miguel Ángel Pech , aseguró que el hecho no quedará impune y puso en marcha un operativo para aprehender a los homicidas.

Las víctimas del atentando son el comandante Julio César Durán Cárdenas, su esposa Alia Shagrel Lugo Leal y el pequeño hijo.

De acuerdo con las primeras versiones, los asesinos estuvieron siguiendo varios días al comandante Durán Cárdenas. Esta noche un grupo armado con fusiles y pistolas, se apostó a las afueras del cine en la Gran Plaza y, al verlo abrieron fuego contra la familia.

El hombre quedó sin vida frente a la taquilla del cine, la mujer, herida corrió en busca de refugio al estacionamiento, en donde fue alcanzada por los criminales que también dispararon al niño y escaparon inmediatamente.

Una ambulancia de la Cruz Roja encontró que el comandante y su mujer que habían muerto, el menor quedó herido y fue llevado al hospital, donde falleció momentos más tarde, informó la Fiscalía.

Durán Cárdenas estaba adscrito a la comandancia de la delegación de la Fiscalía en Playa del Carmen y su esposa estaba comisionada en la dirección de atención a la mujer en la Policía Ministerial.

El trabajo de Durán Cárdenas en lucha contra el crimen organizado le había valido el apodo de El Comandante Diablo. La semana pasada fue amenazado de muerte por los criminales en varias narco mantas que aparecieron en Playa del Carmen, advirtiendo a las autoridades que los dejaran en paz.

La balacera desatada en el ataque generó una ola de pánico y crisis entre centenares de personas que paseaban en la Gran Plaza, uno de los lugares más concurridos de esta ciudad, que fue desalojada en una fuerte alerta.

La policía cerró las Avenidas Nichupté y calles aledañas a la Gran Plaza para atender la emergencia. En tanto la policía municipal cercó la zona para recabar la evidencia del caso. 


JASR