Se fractura la UPOEG, pierde 47 pueblos

Los casos de tortura fueron una de la las principales razones para la separación de los pueblos de la organización guerrerense.

Chilpancingo

La Unión de Pueblos y Organizaciones del Estado de Guerrero (UPOEG), el sistema de autodefensa más importante de la entidad sufrió la separación de 47 pueblos de la zona rural de Acapulco, todo el municipio de Tierra Colorada y los ocho pueblos que integran la zona del Valle, en Chilpancingo.

La fractura en el Sistema de Seguridad y Justicia Ciudadana (SSJC) se confirmó en una asamblea realizada en la cabecera municipal de Tierra Colorada, en una votación a mano alzada en la que se decidió crear un Frente Comunitario que integran poblaciones de tres municipios y por el momento limita el ámbito de acción de la UPOEG en la Costa Chica.

La causa del rompimiento, fue la presunta operación de un grupo de fuerzas especiales al interior del SSJC, coordinado por el comandante regional Ernesto Gallardo Grande, que entre otros abusos ha cometido actos de tortura en contra de tres promotores comunitarios, el caso más reciente fue el de Crescenciano Ramírez López.

En la asamblea, representantes de Xaltianguis dieron a conocer que la llegada de la UPOEG a la zona rural de Acapulco representó una oportunidad para quitarse de encima el control que ejercían diferentes grupos del crimen organizado.

"Nosotros creímos en el proyecto y nos sumamos, pero al poco tiempo observamos conductas y excesos que no estaban de acuerdo a lo que nos habían ofrecido, que era paz y seguridad. Cuando hubo detenciones arbitrarias nos opusimos y eso nos costó que Ernesto Gallardo nos lanzara todo tipo de amenazas", dijo uno de los promotores que no proporcionó su nombre.

Otro comandante del SSJC, este de Tierra Colorada relató que el 10 de noviembre, Ernesto Gallardo simuló que era víctima de un levantón para propiciar la incursión de grupos de policías ciudadanos de la Costa Chica, los que llegaron hasta su domicilio, sometieron a la esposa e hijos para poder tomarlo como rehén.

Durante todo un día el comandante de Tierra Colorada fue sometido a tortura, liberado hasta que policías ciudadanos no afines a Bruno Placido y Ernesto Gallardo se movilizaron para exigir que se los entregaran.

En la asamblea se presentó Crescenciano Ramírez López, quien dio a conocer que la tarde del 23 de diciembre fue interceptado por un grupo de policías ciudadanos comandado por Ernesto Gallardo, él lo entregó a un grupo especial que no utiliza el uniforme de la SSJC y lo sometieron a tortura en la sierra de Costa Chica.

Para darle fuerza a sus palabras, Ramírez López mostró las lesiones que le dejó la sesión de tortura, heridas en toda la espalda, pecho, glúteos y cara.

Cuando los participantes en la asamblea observaron las lesiones, gritaron de manera unísona "Bruno, bandido, recibirás tu castigo".

Crescenciano sostuvo que fue golpeado durante dos días, que le advirtieron que sería asesinado hasta que sus captores se retiraron de la casa en la sierra en que lo llevaron para ir a celebrar la noche buena con sus familias, él sacó fuerzas de flaqueza y logró escapar caminando entre los cerros con las manos esposadas.

El testimonio del promotor fue determinante, los representantes de los pueblos de Acapulco, Tierra Colorada y Chilpancingo resolvieron separarse de la UPOEG y constituir el Frente Comunitario, mismo que buscará el contacto con la Coordinadora Regional de Autoridades Comunitarias (CRAC) para retomar el proyecto original de seguridad y justicia alternativa.

La decisión se tomó en una votación a mano alzada, muchos de los participantes admitieron que les pesó abandonar la UPOEG, pero asumieron que dar el paso era necesario, pues el grupo que encabeza Ernesto Gallardo está fuera de control y no tiene compromiso social, lo que es tolerado por Bruno Placido.