Seis pueblos abandonados por temor al crimen en Guerrero

Los habitantes de El Barroso y Santa María desde la semana pasada están en Chilpancingo, reconoció el presidente municipal de San Miguel Totolapan, Saúl Beltrán Orozco.

Chilpancingo

El presidente municipal de San Miguel Totolapan, Saúl Beltrán Orozco reconoció que por miedo a sufrir un ataque del crimen organizado, habitantes del seis comunidades se han desplazado hacia otros puntos de la entidad.

En Chilpancingo, Beltrán Orozco reconoció que ante la presencia de grupos delictivos en amplias zonas de la sierra, en los pueblos “se siembra el pánico y la gente se sale sin saber ni para donde darle”.

Reprochó que los desplazados que se han dirigido hacia demarcaciones como Tlacotepec y Chilpancingo no den parte de manera inicial a las autoridades municipales, actuando con desorden y tomando rumbo hacia donde tienen familiares y amigos que les den refugio.

“Ellos se van ubicando y acomodando en otros lugares, ya cuando tienen comunicación entre ellos, es la mayoría la que determina pedir ayuda al gobierno estatal, aunque en el municipio no se les ha negado”.

Admitió que se tienen problemas por desplazamientos de personas en los pueblos de Santa María Sur, El Barroso, San Gregorio, Pericotepec, parte de Las Tunas y otra de Linda Vista.

Los pueblos afectados colindan con Ajuchitlán y Tlacotepec.

Comentó que ya solicitó el respaldo del Ejército y la Marina Armada, con la intención de convencer a las familias para que regresen a sus pueblos y retomen su vida cotidiana, pues en los lugares en que actualmente se ubican carecen de todos los elementos para garantizar el sustento de niños y adultos mayores.

“Ahorita ya hay condiciones y se les dará toda la confianza para que regresen a sus actividades”, anotó.

Comentó que en estos momentos son la Marina y el Ejército quienes se encargan de resguardar los pueblos amenazados, pero que en un término de tres meses la vigilancia quedará en manos de la Policía del Estado y del municipio.

A titulo personal, dijo que no ha recibido ningún tipo de amenazas por parte de la delincuencia, lo que permite trabajar con normalidad a él, su síndico y siete regidores.

Y sostuvo que hasta el momento no se ha integrado en la zona ningún grupo de policía comunitaria o ciudadana.