Protestan en Guerrero por muerte de fotoperiodista

Trabajadores de distintos medios de comunicación se manifestaron en Chilpancingo y Acapulco para exigir que se castigue el asesinato de Rubén Espinosa Becerril.
Rubén Espinosa Becerril, el reportero ultimado el viernes.
Rubén Espinosa Becerril, fue asesinado junto con otras cuatro personas en la Narvarte. (Cuartoscuro)

Chilpancingo y Acapulco

Trabajadores de diferentes medios de comunicación, en Chilpancingo y el puerto de Acapulco exigieron que se investigue y castigue a los responsables del asesinato cometido en agravio del fotoreportero Rubén Espinosa Becerril.

Desde las 10:00 horas, comunicadores de la capital de Guerrero se trasladaron hacia la caseta de peaje de Palo Blanco, en el Autopista del Sol para dar a conocer la inconformidad generada por el crimen cometido en contra de su compañero.

Con pancartas elaboradas en cartulina hicieron un reclamo de justicia, quien debió salir del estado de Veracruz, tras sufrir actos de hostigamiento por parte de emisarios del gobierno estatal.

Erick Chabelas Hernández, secretario general de la delegación XVII del Sindicato Nacional de Redactores de la Prensa (SNRP), dijo que también hay un reclamo de justicia para las 4 activistas que compartieron con Rubén Espinosa la privación de la libertad, tortura y muerte.

En el puerto de Acapulco, integrantes también del Sindicato de Redactores, además de reporteros independientes se reunieron para señalar que Rubén tenía menos de 20 días de llegar al DF, en un autoexilio decidido a partir de que estaba advertido de su condición de reportero incómodo para el gobierno estatal.

“Quienes perpetraron este crimen repugnante, siguieron al compañero hasta la ciudad de México solo para asesinarlo; esto evidencia una premeditación perversa en la mente de los asesinos, ya que nos les importó masacrar de manera despiadada a un grupo de mujeres indefensas con tal de atacar a su blanco principal”, anota el desplegado difundido en el puerto.

El que haya hasta la fecha un recuento de 89 periodistas asesinados, muestra que nadie de los que ejercen el oficio de informar está a salvo de la fuerza que presumen los poderes facticos, incluso del poder público cuando se siente violentado por la denuncia que se plasma en los diferentes medios de comunicación.

En los documentos difundidos este domingo en Acapulco y Chilpancingo, los integrantes del gremio periodístico plantean que de parte de las autoridades correspondientes haya un trabajo exhaustivo, que permita identificar a los responsables del crimen cometido en contra de Rubén y las mujeres que lo acompañaban, entre ellas una activista de derechos humanos y probablemente una trabajadora doméstica.

No se descarta la posibilidad de que haya más acciones de protesta, que serían coordinadas con las organizaciones reconocidas a nivel nacional.