Publica Sedesol reglas de programas sociales para 2015

La dependencia emitió las reglas de operación de apoyo a instancias estatales que entrarán en vigor el 1 de enero del próximo año.
La secretaria de Desarrollo Social, Rosario Robles entregó tarjetas “Sin Hambre” en Chihuahua.
(Juan José García Amaro)

Ciudad de México

La Secretaría de Desarrollo Social (Sedesol) emitió las reglas de operación para 2015 de los programas de apoyo a instancias estatales para planes de prevención de la violencia contra las mujeres y de abasto rural de Diconsa.

En el Diario Oficial de la Federación dio a conocer que con la entrada en vigor de estos programas, el 1 de enero de 2015, se abrogan los acuerdos por los que se emitieron las reglas de operación para 2014.

Señaló que la implementación de los programas en el uso del Sistema de Focalización para el Desarrollo (Sifode) para la identificación de personas beneficiarias será de manera gradual durante el primer semestre del ejercicio fiscal y de uso obligatorio al concluir este periodo.

El Programa de Apoyo a las Instancias de Mujeres en las Entidades Federativas, para Implementar y Ejecutar Programas de Prevención de la Violencia Contra las Mujeres tiene el objetivo de contribuir a la construcción de una sociedad igualitaria con acciones de prevención y atención dirigidas a disminuir la violencia contra ese sector.

En tanto que el objetivo del Programa de Abasto Rural a cargo de Diconsa, S.A. de C.V., es contribuir a fortalecer el cumplimiento efectivo del derecho social a la alimentación, facilitando el acceso físico o económico a los productos alimenticios para la población que habita en las localidades de alta o muy alta marginación.

Este programa ha establecido como su población objetivo a las localidades de 14 mil 999 habitantes o menos, catalogadas como de alta o muy alta marginación, que en 2010 representaron un total de 84 mil 722, en las que residen unos 24.3 millones de personas.

Las acciones del programa están encaminadas a brindar abasto de bienes básicos y complementarios económicos y de calidad a la población que habita en esas localidades, contribuyendo así a la atención de las dimensiones de la seguridad alimentaria, relacionadas con el acceso físico y económico a los alimentos.