Van a prisión 16 custodios por asesinato de reo en Morelos

Hilario Montaño Montes, confesó haber planeado su fuga, junto con tres cómplices más, corrompiendo a los guardias del lugar.

Cuernavaca

Dieciséis guardias del Centro Estatal de Reinserción Social (CERESO) de Morelos, fueron enviados a prisión por un juez local que consideró que tienen responsabilidad en la muerte del reo, Hilario Montaño Montes, hombre que confesó ante un juez haber planeado su fuga, junto con tres cómplices más, corrompiendo a los guardias del lugar.

Después de la audiencia judicial de este domingo, los guardias deberán esperar la siguiente etapa del juicio, pero deberán esperarla en la misma prisión donde hace unos días laboraban como responsables de la guardia y custodia de reos.

“Ante las pruebas y alegatos interpuestos por el Ministerio Público en Audiencia de Control de Detención, Formulación de Imputación y Medidas Cautelares, el Juez decretó de legal la detención de los 16 reos relacionados con el homicidio de Hilario Montaño Montes”, informó oficialmente la Procuraduría General de Justicia de Morelos

Montaño Montes, de 45 años de edad, fue encontrado muerto asfixiado, dentro de su celda, el pasado ocho de enero. El informe pericial oficial determinó que había sido golpeado, pero que el factor determinante de su muerte fue la “estrangulación armada” que sufrió, lo que le fracturó la traquea, dijo a Milenio el fiscal estatal, Rodrigo Dorantes Salgado.

Dentro de las investigaciones que realiza la fiscalía para saber cómo sucedieron exactamente los hechos, una de las hipótesis es que Hilario fue asesinado en venganza a lo declarado ante las autoridades días antes, luego de ser recapturado por la policía. Hilario y tres sujetos más, escaparon de prisión el pasado tres de enero. Para ello utilizaron una cuerda y una escalera, pero también cierta anuencia de los guardias que lo custodiaban.

Tras ser recapturado, Hilario fue llevado ante el juez a quien le confesó la manera en que fueron corrompiendo con “dinero, alcohol y otros regalos” a los custodios de la prisión, así como a otros servidores públicos no especificados. La cárcel de la que se fugó Hilario se ha caracterizado en los últimos años por las fugas a pesar de ser un centro penitenciario de mediana seguridad.