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Viernes , 21.09.2018 / 05:32 Hoy

POTmet ya está vigente, pese a sus debilidades

El documento fue publicado el lunes pasado y entra en vigor un día después; cuestionamientos sobre sus omisiones no fueron atendidas.

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Cómo estará el debate respecto a la legitimidad social del Programa de Ordenamiento Territorial Metropolitano (POTmet) - que entró en vigor ayer -, que al tiempo que aparecía el documento en el periódico oficial El estado de Jalisco, provocaba deslindes de quienes se supone participaron en su conformación.

“Acaban de darle un golpe muy duro a aquello que decíamos defender. En sólo dos páginas de más de 500, se viene abajo el trabajo que muchos[as] de nosotros[as] habíamos aportado al esfuerzo de darle un enfoque de sustentabilidad, equidad y funcionalidad al ordenamiento de la metrópoli. Esto no pasó. Perdimos una oportunidad y habrá qué pensar cómo, a pesar de esto, tiene sentido nuestra práctica profesional. Mientras tanto, la lógica que da forma a la ciudad, es la del 2 por ciento que logra imponerse sobre el 98 por ciento que afirmó en las consultas del POTmet, que la ciudad debe ser compacta, conectada, cercana y equitativa. Yo lo lamento, supongo que ustedes también…”, escribió en la página de Facebook llamada Urbanitas el investigador Héctor Castañón, quien lamentó en específico que se impusiera la voluntad del alcalde de Zapopan, Pablo Lemus Navarro, para abrir la “centralidad emergente” de la carretera a Colotlán; apenas en mayo pasado, el edil ofreció a los inmobiliarios reunidos en Puerto Vallarta, la infraestructura para que allí habiten en siete años 320 mil personas más, “un nuevo Tlajomulco” (MILENIO JALISCO, 4 de julio de 2016).

El nombre de Castañón aparece entre la nómina de personajes a los que se agradece la conformación del POTmet. Su caso es ilustrativo por contraste: muchos críticos, por el tema de que el gremio de los consultores vive del gobierno y de los inmobiliarios, sólo expresaron sus desacuerdos en privado.

El titular del Instituto Metropolitano de Planeación (Imeplan), Ricardo Gutiérrez Padilla, publicó por la mañana vía twitter: “Les informo que ya se publicó el POTmet en el periódico oficial El estado de Jalisco. Edición especial fechada el 18 de julio, 2016. Procederemos a su inscripción en el Registro Público de la Propiedad y el Comercio, para que adquiera su carácter de norma de observancia obligatoria” (sic).

Independientemente de que la condición obligatoria ya la tiene con su simple promulgación, pues el registro público no crea derechos (su fin es publicitar una norma que ya está vigente), el funcionario sorteó así, sin más comentarios, tres semanas de críticas por las debilidades jurídicas y la falta de contextos sólidos que fundamenten el documento. La incorporación arbitraria y al margen de las propias consideraciones del POTmet, de cuatro ”centralidades emergentes” en Zapopan y Zapotlanejo, imposición de los alcaldes, fue interpretado como un guiño al sector inmobiliario local, pero irritó a urbanistas serios que habían participado en las discusiones, que no ven en ello la ciudad compacta y equitativa que promete el acuerdo político de nueve alcaldes y el gobernador del estado.

Está pendiente también la “armonización” con ordenamientos ambientales (Semadet); la integración contundente con el tema de corredores de movilidad (Mario Córdova); el análisis serio del tema agua (Arturo Gleason) y un trabajo legislativo que obliga a cambiar la Ley de Coordinación Metropolitana (cuatro municipios no cumplen requisitos para ser metropolitanos) y aplicar los procesos para definir límites municipales hoy ambiguos.

¿El “blindaje” político del POTmet minimiza los riesgos de que sea legalmente cuestionado? Ayer ha comenzado su aciago periodo de prueba.

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