Por reblandecimiento de cerro, colapsan 7 viviendas en Chilpancingo

Evacuan a 17 familias.  En la barranca de “El Tule”, una de más de 40 que atraviesan la ciudad, 10 casas están en riesgo de colapsarse.    
Siete viviendas se colapsaron tras el reblandecimiento de la barranca “El Tule”.
Siete viviendas se colapsaron tras el reblandecimiento de la barranca “El Tule”. (Rogelio Agustín y Javier Trujillo )

Chilpancingo

Debido al reblandecimiento de terreno, al menos siete viviendas construidas en la ribera de la barranca de "El Tule", en el lado poniente de Chilpancingo colapsaron completamente, a diez más que están en riesgo y por lo tanto, 17 familias fueron evacuadas.

Desde la madrugada del domingo 24 de septiembre, habitantes de la barranca de referencia, ubicadas entre las colonias Obrera y Mirador reportaron que el reblandecimiento estaba provocando el desgajamiento del cerro, lo que colocaba en riesgo a sus viviendas y en consecuencia, su integridad personal.

Para las 10:00 horas, los cimientos de siete viviendas ya estaban completamente socavados y la estructura de las mismas completamente colapsadas.

Afortunadamente, las familias que las ocupan lograron salir bien y refugiarse momentáneamente con sus vecinos, de tal suerte que esperaban el arribo de las autoridades.

Aunque algunas de las viviendas estaban construidas con material, su cimentación no resistió el reblandecimiento, por lo que en medio de fuertes estruendos, grandes piezas de concreto y piedra fueron desprendiéndose cerro abajo.

La contingencia movilizó a personal de la Policía Municipal y del Estado, Protección Civil y también a soldados del 50 Batallón de Infantería, estos últimos implementaron el Plan D-N-III para auxiliar a la población.

La barranca "El Tule" se ubica entre las colonias Obrera y El Mirador, el cauce del agua está embovedado desde hace varios años, por lo que desempeña el papel de calle principal.

Las autoridades temen que el escurrimiento de agua haya socavado al pavimento, incluso, que un taponamiento convierta a la barranca en una gigantesca cisterna y que en consecuencia, en cualquier momento el concreto se quiebre para perjudicar todavía más a los vecinos.

Por esa razón, la recomendación que PC emitió desde la mañana del 24 de septiembre es que todos los habitantes de las casas levantadas en la barranca se salgan aunque sea temporalmente, para evitar que haya víctimas mortales en el lugar.

De acuerdo con el responsable de Protección Civil en Chilpancingo, Gustavo Vela Guevara, hasta entrada la tarde del domingo se tiene un registro de siete viviendas colapsadas y diez en situación de riesgo.

Por esa razón se habilitó al Sindicato Única de Servidores Públicos del Estado de Guerrero (SUSPEG) como refugio temporal, por lo que ahí fueron llevadas las familias que desde la madrugada el domingo se quedaron sin casa.

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Guillermo López Sevilla, un hombre moreno de complexión robusta es el propietario de una vivienda de dos pisos que estaba en obra negra cuando fue vencida por el material que se desprendió del cerro, manifestó que desde la noche del sábado 23 de septiembre dio la voz de alarma, pero fue hasta las 10:15, aproximadamente cuando acudieron elementos de PC y del Ejército Mexicano.

"Cuando vi que en el corredor que está en la parte de atrás de la casa se comenzó a botar el cemento, desperté a mi papá, sus dos nietas y mi esposa para ponerlos a salvo, solamente pudimos sacar algo de ropa y todos nuestros muebles se quedaron adentro", relató el afectado.

Molesto, el hombre recordó que en 2013, cuando el huracán Ingrid y la tormenta tropical Manuel azotaron al estado, el fue de los ciudadanos que se quedaron sin vivienda, solicitó que se le incorporara al censo de la Secretaría de Desarrollo Agrario Territorial y Urbano (SEDATU) pero nunca salió en las listas, razón por la que fue marginado de la asignación de viviendas.

Con su propio esfuerzo construyó una nueva vivienda de dos plantas, la cual permanecía en obra negra y que era utilizada por López Sevilla, su esposa, dos hijas y su papá.

El padre del señor López sufrió complicaciones de hipertensión a consecuencia del siniestro, varios de sus familiares se lo llevaron porque le afectaba escuchar el ruido del concreto, cristales y utensilios cediendo ante la presión del deslave.

Entre otras cosas, el hombre se dijo molesto porque brigadistas de Protección Civil y militares llegaron hasta después de las 10:00 horas, cuando el lanzó la voz de alarma desde las 04:00.

Al menos 40 zonas de riesgo en la ciudad

La barranca de El Tule es solo una de las 40 barrancas que atraviesan la ciudad, en donde se han generado asentamientos humanos irregulares, que con el paso del tiempo han conseguido el reconocimiento de las autoridades.

No es la única embovedada en la que el cauce del agua es utilizada ahora como avenida principal.

Las autoridades refieren que hay otras en las que la población se encuentra en situación de riesgo, por el desprendimiento de tierra y piedra que generan en cada lluvia intensa que se presenta.

Las Calaveras, ubicada en la parte norte de la ciudad, es solamente una más de las zonas que se pueden considerar como peligrosas, en donde desde el inicio de la temporada de lluvias, la petición para las familias que las habitan es para que desalojen.

La semana pasada, el propio alcalde, Marco Antonio Leyva Mena advirtió que en caso de ser necesario, su gobierno consideraría la posibilidad de usar la fuerza pública, porque la resistencia para dejar las zonas de alto riesgo prevalece.

MMR