Dan de alta a policías lesionados tras linchamiento en Tlalámac

Los uniformados son investigados. Se informó que los cuerpos de los dos policías y el campesino fueron entregados a sus familiares esta madrugada para ser velados y sepultados.

Atlautla

Los 10 elementos de la Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC) que resultaron lesionados durante el linchamiento y enfrentamiento entre policías estatales y habitantes del poblado de San Andrés Tlalámac, del municipio Atlautla, Estado de México, ya fueron dados de alta y se encuentran sujetos a investigación.

Por su parte, familiares del campesino muerto de un balazo y del oficial que fue linchado por la población, exigieron que se castigue a los responsables de los hechos violentos ocurridos la mañana y tarde del martes pasado en la delegación de Tlalámac.

Familiares de Erwin Ulises Gordillo Moysen, oficial linchado, consideran que hubo tardanza por parte de las autoridades estatales para rescatar a los cuatro elementos que fueron retenidos y golpeados por la comunidad, lo que generó su muerte.

La mañana del martes pasado cuatro policías, tres hombres y una mujer, del agrupamiento de Fuerza de Acción y Reacción (FAR) de la SSC participaron en un operativo realizado por personal de la Protectora de Bosques mexiquense, en el que detectaron a un grupo de campesinos en la zona boscosa, por lo que les marcaron el alto.

Sin embargo, los ejidatarios corrieron en diferentes direcciones, por lo que uno de los policías sacó su arma y disparó hiriendo a Israel Balderas Rosales, de 42 años. El resto de los campesinos rodearon a los uniformados, a los cuales desarmaron, golpearon y trasladaron a la delegación de Tlalámac.

Por la tarde, al enterarse que el campesino había muerto, la comunidad arremetió contra los cuatro policías retenidos, a quienes golpearon con palos, tubos, entre otros objetos, por lo que más de 150 elementos de la SSC que se encontraban en las inmediaciones ingresaron para rescatar a sus compañeros.

Los policías estatales lanzaron gases lacrimógenos para dispersar a la turba, mientras que los vecinos respondieron la agresión lanzando diversos objetos, principalmente piedras, provocándole la muerte al oficial Hugo Martínez Pablo, integrante del grupo táctico del FAR en Ixtapaluca.

Durante los hechos, 10 policías estatales resultaron lesionados, por lo que fueron trasladados a la clínica regional del Instituto de Seguridad Social del Estado de México y Municipios (ISSEMyM) de Amecameca, donde fueron atendidos.

La mañana de ayer se reportó que los 10 uniformados ya habían sido dados de alta. Informaron que uno tenía una fractura en un dedo de la mano derecha, una mujer presentaba un esguince cervical postraumático y uno más un esguince en una mano, mientras que el resto sólo sufrieron golpes y hematomas sin mayores complicaciones.

Los cadáveres de los dos policías y el campesino fueron entregados a sus familiares durante la madrugada del miércoles, para ser velados y sepultados.

El cuerpo del oficial Erwin Ulises, jefe de turno del grupo táctico de la FAR de Amecameca, fue velado en su domicilio, ubicado en la calle Cruz Verde, en el barrio de San Juan, de Amecameca.

Juan José Peña, cuñado del policía linchado, denunció que hubo tardanza por parte de las autoridades para rescatar a los cuatro policías que fueron retenidos por la población de la comunidad de Tlalámac.

Indicó que los policías estatales estuvieron retenidos por casi tres horas por la población, tiempo en que fueron golpeados en diversas ocasiones con varios objetos, incluso machetes, sin que las autoridades y la policía interviniera para rescatarlos.

Demandó que se investigue al responsable o responsables de la tardía actuación y se les castigue.

A su vez, familiares del campesino exigieron que se determine al responsable del homicidio y se castigue al culpable con muchos años de cárcel.

El alcalde Raúl Navarro informó que el gobierno del Estado de México ofreció becas a las 4 hijas del ejidatario, una de 16 años y las otras trillizas de 4 años.

La delegación de San Andrés Tlalámac continúa cerrada y aún se observan restos de los hechos violentos ocurridos la mañana y tarde del martes pasado. En la zona no hay presencia policiaca.