Marchan policías municipales de Chilpancingo

Se quejan de las condiciones de trabajo a las que se les somete desde el primero de marzo, cuando la federación tomó el control de la seguridad de la ciudad.

Chilpancingo

Al menos 120 policías preventivos municipales protestaron con una marcha en el centro de Chilpancingo, denuncian que desde que la Policía Federal (PF) y del Estado asumieron el control de los trabajos en materia de Seguridad Pública, a ellos se les maltrata y hacina.

La movilización comenzó a partir de las 10:00 horas cuando los elementos de la Preventiva Municipal se formaron para pasar lista en su cuartel, ubicado sobre el libramiento a Tixtla.

Comentaron que desde hacía varios días solicitaban dialogar con el mando de la corporación designado por la operación conjunta, Urbano Palacios García, sin embargo este se resistió a escucharlos bajo el argumento de que no tenía tiempo para ello.

La mañana del viernes, antes de iniciar la protesta volvieron a intentar establecer la comunicación y la respuesta fue un "me vale madre" de parte del mando superior.

Entonces, los comandantes y sus elementos se formaron, comenzaron a caminar calle abajo, sobre la avenida Heroico Colegio Militar y buscaron la ruta hacia el ayuntamiento, ubicado en la plaza central Primer Congreso de Anáhuac.

Marcharon uniformados pero sin armas de cargo, algunos con el rostro cubierto pero la mayoría llamando a la población de la cabecera municipal a respaldarlos.

Cuando pasaron frente a los elementos de la Policía del Estado que resguardan la ciudad desde el primero de marzo, con ironía les señalaban que ya estaban de regreso y que se pusieran a hacer algo por la seguridad de la ciudad, pues en los últimos días los robos, asaltos y actos de extorsión se dispararon en la ciudad.

Llegaron a la plaza central antes de las 10:20 y de inmediato se apostaron sobre las dos puertas del ayuntamiento, al que cerraron por escasos diez minutos porque de inmediato salió a dialogar con ellos el secretario de Finanzas Jesús Urióstegui.

Los uniformados pidieron platicar con el alcalde Mario Moreno Arcos, la respuesta fue en el sentido de que el jefe de cabildo no estaba en la ciudad, que viajó a la Ciudad de México para sostener una reunión en la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP).

Después de varios minutos los policías accedieron a dialogar con el secretario, pasaron a una de las salas y ahí dieron a conocer su inconformidad.

Denunciaron que desde el primero de marzo se les tiene completamente marginados, que son víctimas de un trato discriminatorio por parte del mando asignado a la corporación y que se les despojó del seguro de vida que por ley deben garantizarles.

Algunos que ya fueron evaluados salen a realizar trabajos de proximidad pero lo hacen sin armas, eso provocó que uno de ellos fuera golpeado por dos pandilleros en el parque conocido como El 300, lugar que el lunes pasado inauguró el subsecretario de Prevención del Delito de la Secretaría de Gobernación Roberto Campa Cifrián.

"Parece que nos quieren obligar a renunciar para que nos vayamos sin reclamar nuestros derechos laborales, esa es una consigna que están cumpliendo a base de maltratos y nosotros no lo vamos a permitir", dijo uno de los comandantes que encabezaron la protesta.

En los hechos, dijo que ya hay 20 elementos que se retiraron de manera voluntaria, no aguantaron los maltratos y decidieron buscar otra opción de trabajo.

El resto se quedó a protestar y anticiparon que si las cosas no cambian, la próxima semana las protestas de parte de los policías se van a incrementar notablemente.