Refuerzan la seguridad en Chenalhó, Chiapas

A la comunidad se trasladaron más de 200 policías de diversas corporaciones federales, estatales y municipal para instalar una base de operaciones mixtas.
Los uniformados en un rondín.
Los uniformados en un rondín. (Hermes Chávez)

Chenalhó

Más de 200 elementos de diversas corporaciones federales, estatales y municipal de Chenalhó, Chiapas, fueron trasladados a esa comuna para la instalación de una base de operaciones mixtas, luego de la violencia desatada tras el cambio de alcalde que concluyó con el asesinato de una menor y diversos heridos.

La Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana informó, a través de un comunicado, que alrededor de 200 elementos se suman a la base integrada por personal del Ejército, procuradurías de la República y estatal y policías municipales.

Dicha dependencia precisó que el envío de elementos tiene como finalidad evitar más hechos de violencia en ese municipio, luego de los enfrentamientos que ocasionaron la muerte de una menor de un balazo en la frente.

"Se realizarán patrullajes de 24 horas al interior del municipio y en tramos carreteros colindantes, capacitación de los cuerpos de seguridad municipal y fortalecimiento de programas preventivos en colonias, comunidades y escuelas, con el objetivo de priorizar la participación ciudadana en materia de seguridad", señaló la corporación.

El pasado miércoles 25 de este mes, Eduardo Ramírez Aguilar y Carlos Penagos Vargas, presidente de la Mesa Directiva del Congreso del Estado y coordinador parlamentario del Verde Ecologista fueron sacados por la fuerza de la curia de San Cristóbal de las Casas para ser trasladados y retenidos en Chenalhó, luego de que Ramírez se negara por tres ocasiones a recibir a la comitiva de indígenas que exigían la destitución de la alcaldesa Rosa Pérez. M

Tras ser obligado a vestir ropa de mujer indígena, Ramírez Aguilar aceptó la solicitud de separación del cargo de la alcaldesa ante la presión de los pobladores para nombrar en el cargo luego de una sesión extraordinaria en el órgano legislativo, a Miguel Santíz Álvarez.

El legislador verde ecologista aseguró que el cambio de gobierno municipal contribuía a abonar a la paz en esa región, no obstante, al día siguiente, cuando Santíz recibía el nombramiento según usos y costumbres, simpatizantes suyos acudieron al ejido Puebla, cuyos habitantes apoyaban a Rosa Pérez, originándose una grezca armada donde murió una niña de 12 años de un balazo en la frente.

Posteriormente 492 personas integrantes de poco más de 90 familias debieron abandonar el ejido Puebla ante el temor de más violencia. En su mayoría fueron albergados en el auditorio municipal de Chenalhó donde se les proporciona ayuda humanitaria.