Aun con la reforma es 'turbia' la entrega de plazas docentes

Los lugares liberados por jubilación no coinciden con los ofertados por la SEP, por lo que advierten 'venta' o 'herencia'.
Solo en 2014 al menos 12 mil 115 fueron asignadas de forma discrecional.
Solo en 2014 al menos 12 mil 115 fueron asignadas de forma discrecional. (René Soto)

México

El número de plazas magisteriales que anualmente se concursan siguen siendo poco transparentes pese a la reforma educativa, lo que puede permitir la venta de lugares a normalistas, advirtieron especialistas y la organización Mexicanos Primero.

De acuerdo con el registro de las plazas concursadas el año pasado y los reportes entregados en el último trimestre de 2013 a la Secretaría de Educación Pública (SEP) sobre los espacios liberados por maestros jubilados y en licencia de prejubilación, solo en 2014 al menos 12 mil 115 plazas pudieron ser asignadas de forma discrecional por parte de los líderes magisteriales.

Los reportes estatales entregados a la SEP, según lo establece el artículo 73 de la Ley General de Contabilidad Gubernamental, señalan que en el último trimestre de 2013 se registraron alrededor de 38 mil 360 plazas liberadas por maestros jubilados y en licencia de prejubilación.

No obstante, en julio del año pasado se sometieron a concurso de oposición alrededor de 26 mil 245 plazas, que incluyen 19 mil 274 lugares de jornada completa y 83 mil 650 de horas, semanas y mes. Con ello, se desconoce cómo fueron asignadas más de 12 mil.

Fernando Ruiz, investigador educativo de la organización Mexicanos Primero, explicó que estas cifras arrojan un importante número de vacantes que no son puestas al escrutinio público.

"Se ha llegado a calcular que 75 por ciento de las plazas que se liberan son por incidencias como jubilaciones, renuncias o defunciones. Entonces, si hacemos estos comparativos, encontramos que hay plazas que están flotando y permanecen en la opacidad, no sabemos qué hacen con ellas y si es que se están vendiendo", explicó.

En tanto, David Calderón, director de la misma organización, advirtió que aunque no se puede documentar con cifras confiables la venta de plazas, es claro que prevalece una asignación a normalistas sin realizar concursos de oposición, las cuales, en algunos casos, se determinan con carácter temporal para más tarde convertirse en permanentes.

"Precisamente por la opacidad no podemos documentar qué tan extensa es la venta de plazas, la herencia, pero claro que ocurre; ¿en qué medida? Muy probablemente menos que antes, pero no deja de ocurrir y por tanto hay ese incumplimiento de la ley.

"Es un vacío muy grave porque da espacio a la discrecionalidad y en concreto a la violación de la ley, el hecho de que no hay una información oportuna para que terceros puedan estar identificando cuántas son las plazas que se liberan y cuántas son las que se ponen a concurso es algo muy grave", indicó.

Al respecto, Ángel Díaz Barriga, especialista del Instituto de Investigaciones sobre la Universidad y la Educación (IISUE) de la UNAM, coincidió en que, a pesar de la Ley del Servicio Profesional Docente y las modificaciones constitucionales en materia educativa, prevalece un manejo discrecional en las plazas. "Sigue habiendo un manejo turbio en la designación de profesores", afirmó.

Consideró que parte del problema radica en que el Congreso de la Unión no supo homologar las garantías laborales de los maestros con los nuevos esquemas de ingreso, ya que en algunos casos, cuando se asignan las plazas de carácter temporal, con el tiempo se convierten en permanentes.

"Si en cualquier estado o localidad se quedan liberadas por jubilación 35 plazas y yo necesito que el ciclo 2015-2016 arranque en agosto y solo consigo 20 maestros, tengo que meter 15 de otra manera, el tema es que la Ley Federal del Trabajo señala que si tú trabajas seis meses y un día tú tienes derecho a la estabilidad laboral.

"El asunto es que el Congreso no hizo un trabajo pulcro, ya que no logró conciliar el derecho laboral con el mecanismo de ingreso profesional que estableció", explicó.

Opacidad en los estados

Desde 2010, los estados están obligados a reportar trimestralmente a la SEP el número de comisionados y los que están en proceso de jubilación o con licencias de prejubilación. No obstante, pese a esta disposición y a la reforma educativa, no todas las entidades federativas cumplen con transparentar la información.

Por ejemplo, en el cuarto trimestre de 2013, Tlaxcala reportó que solamente liberaron tres plazas por dicho concepto, mientras que Yucatán registró cero jubilaciones. Tamaulipas, Sonora, San Luis Potosí, Quintana Roo y Nuevo León no presentaron ninguna información.

La organización advirtió que el Poder Legislativo todavía puede hacer enmiendas en las leyes educativas, a fin de que los estados y el gobierno federal estén obligados a rendir la información necesaria sobre las plazas magisteriales, ya que hasta ahora las entidades que incumplen no son sancionadas.