Amenazan pescadores con iniciar un estallido social

Desde hace cinco años las autoridades locales otorgaron permisos para explotar la zona, a pesar de que en ninguna ensenada está permitido.
La disputa territorial ha provocado enfrentamiento violentos.
La disputa territorial ha provocado enfrentamiento violentos. (Javier Ríos)

México

Pescadores ribereños del municipio Comondú, en Baja California Sur, amenazan con iniciar un estallido social si no se resuelve el conflicto que sostienen desde hace varios meses con barcos sardineros que llegan a Bahía Magdalena para explotar productos marinos, especialmente camarón.

En las últimas semanas la disputa territorial ha ocasionado enfrentamientos violentos entre ambas partes.

Ante la pasividad de las autoridades pesqueras, el pasado 13 de agosto Luis García, El Jaibo, presidente de Vigilancia de la Cooperativa en Puerto San Carlos, dio a conocer que el grupo comunitario Rescatando Bahía Magdalena, amenaza con sacar a la fuerza a las embarcaciones sardineras.

"Estamos pasando por una gran problemática, ellos (los barcos) se quieren meter a la fuerza y nos están orillando a tomar las armas, para allá vamos; aquí no hay ley", dijo a MILENIO.

"No ha habido un resguardo y la Conapesca no existe para cuidar todo el camarón que está en la bahía. Los barcos mínimo sacan dos o tres toneladas y no son hechos para la bahía, son para altamar", sostuvo Efraín de la Paz Regalado, miembro de la agrupación.

Los pescadores reclaman que las empresas industrializadoras de sardina no respetan las vedas de los productos marinos, y depredan los mares costeros violando las normas pesqueras.

Acusan que desde hace más de cinco años las autoridades locales otorgaron permisos a las embarcaciones para pescar dentro de la zona, a pesar de que en ninguna bahía del país está permitido.

Su inconformidad se debe a que el Instituto Nacional de Pesca determinó que Bahía Magdalena no cuenta con las características para ser considerada como tal, y por lo tanto las licencias otorgadas a los sardineros les permite capturar productos marinos dentro de ella.

Los lugareños alertaron que solo este año han entrado 18 barcos de diferentes estados que arrasan, cada uno, con más de 100 toneladas de sardina y otras especies, como camarón y atún aun cuando es temporada de veda.

Al haber escasez de mariscos, la situación puso en desventaja a los ribereños que en 95 por ciento se dedican a la pesca, pues, aseguran, "ya nada les queda para pescar".

"Llegaron barcos de otros estados a invadir las bahías, por lo cual se generó la problemática mayor de toda la comunidad de pescadores en la cual decidieron ya no permitir trabajar más esto.

"En ninguna otra parte de México se pesca en bahías y se nos hace raro que la autoridad permita este tipo de actos, y, efectivamente, se han encontrado toneladas de camarones, de pescado, de mantarraya", indicó Alejandro Tirado, secretario de la Confederación Nacional de Cooperativas Pesqueras.

La captura de especies marinas, la sobreexplotación y la falta de recursos para aumentar la producción pesquera, fueron motivos suficientes para que los cooperativistas se enfrentaran con cuatro embarcaciones hace 15 días.

Los inconformes cortaron una red para capturar sardina, con un costo de hasta 5 millones de pesos, y, como respuesta, los trabajadores de los barcos sorprendieron a los pescadores con chorros de agua de mangueras de presión.

Rubén Bouché, presidente del Sistema Productos Pelágicos Menores estatal, afirmó que en todo el año no se había pescado en la bahía, hasta la semana pasada, cuando se dio la confrontación.

"Cuando surge el conflicto, decidimos no continuar. Hay algunas empresas que su permiso permite pescar desde Cabo San Lucas hasta punta Eugenia, y en otros barcos los permisos dicen Litoral del Pacífico. La bahía no es un cuerpo de agua independiente, puede considerarse que no es bahía, pero forma parte del litoral.

"Hay un grupo que personas que piensa que no deberíamos estar aquí adentro; somos muy respetuosos de su forma de pensar, pero, por otra parte, respetamos la ley, nuestros barcos están con permiso de la autoridad", comentó.

Aseguró que el tipo de encierro que hace la red en la profundidad del agua, no genera un arrastre de otros productos de mar.

"Somos los primeros interesados en que esto se arregle, damos empleo, pagamos impuestos, la gente en la nómina también lo hace, creamos una riqueza alimenticia que se distribuye, todo dentro del contexto de la legalidad", dijo.