Perredistas intentan tomar estación de radio en Guerrero

Los inconformes protestan porque los resultados de la elección en Chilpancingo no favorecen a su candidato, Antonio Gaspar. 

Chilpancingo

Militantes del PRD intentaron apoderarse de la cabina de transmisiones de la emisora de radio Capital Máxima, pues sus dirigentes aseguran que durante la jornada electoral del domingo hubo irregularidades que pueden modificar el resultado, que es negativo en contra de su candidato, Antonio Gaspar Beltrán.

Poco después de las 10:00 horas del miércoles, por lo menos 40 militantes del partido del sol azteca llegaron al quinto piso del edificio que alberga la emisora de referencia, en la calle Emiliano Zapata del centro de Chilpancingo.

Aunque el espacio de noticias ya había terminado, los militantes del partido del sol azteca exigieron que se les abrieran los micrófonos para dar a conocer la inconformidad que arrastran a partir de la supuesta ventaja que tiene el candidato del PRI, Marco Antonio Leyva Mena.

Estuvieron encabezados por Asunción Martínez, presidente del Comité Municipal del PRD en la capital de Guerrero, aunque se les aclaró que no se podía alterar la programación pautada, los militantes insistieron en pasar al aire, razón por la que amagaron con tomar las instalaciones.

Un día antes, los inconformes marcharon hacia las oficinas del Instituto Electoral de Participación Ciudadana (IEPC), en donde exigieron la revisión de muchos votos nulos que pueden favorecer a su candidato, así como el robo de boletas.

En un dialogo ríspido con los directivos de la emisora, los militantes del PRD exigieron entrar al aire fuera del horario de la barra de noticias, la respuesta fue negativa, pero se les ofreció pasar al noticiero de la tarde.

Aceptaron, pero exigieron que se les otorgaran tres horas, lo que también encontró respuesta negativa porque el noticiero solamente dura 60 minutos.

Aceptaron un bloque de 10 minutos pero con 40 personas en cabina, lo que se les explicó que era imposible porque solo hay cinco espacios e igual número de micrófonos, incluido el del conductor.

Al final hubo un acuerdo que permitió difundir su inconformidad, pero la transmisión del mensaje se vio empañada porque los del sol azteca utilizaron palabras no adecuadas para un horario de mediodía.